Alguien ultrajó al sonido

Alguien ultrajó al sonido y lo dejó desnudo, botado en un rincón,

Ahora camina en puntillas, y late rápidamente…

Los oídos lo cuidan, lo limpian, le devuelven el ritmo,

Fluye como un río, que desemboca en el mar,

Parpadea acordes, y abre sus ojos que sonríen…

Tiene la voz profunda como un trueno, está en todas partes,

Cada vez que vibra recupera su hermosura…

Es un semidios atemporal, gemelo del silencio,

Y su música es como el aliento a etanol…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *