Ángulo de paralaje

Se trata de un juego,

Al parecer,

desde el inicio,

todo ha sido un juego,

Entre reflejo,

Cóncavo,

Oblicuo

Convexo,

Línea punto línea punto línea

Hasta que ya después casi nada

Un dedal que vuelve a su forma original

 

Y aunque no hay certeza,

Nadar en el absoluto de la nada.

Por aquí, por allá, sin querer, se va

y se estalla uno.

De frente, al trampantojo.

 

No obstante,

parece estar a la derecha de un cuarto oscuro y bello,

se ve,

sí que se ve,

a la izquierda de aquella tangencial lejana,

unos destellos.

 

Años de investigación teosófica,

Dramática,

Terrible,

Que se asoman ahora,

Calculadamente demasiado,

Pero es que,

Permítanme pensar:

 

Ya,

Es que,

En esta pragmática,

Que nos inunda el mundo,

Una cursi canción flota ahora a veinte centímetros de nuestra cabeza

en perfecto ángulo de paralaje:

el que abarca el segmento,

el que mi vista turba,

el que me ofusca,

el que me hace pensar en un preciso sistema

y que de repente me inhibe,

pues tan solo imaginar,

que este dibujo es posible,

y me sea tan ajeno.

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