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Sobrevivir: Una de las palabras favoritas de la literatura. Por siglos, los humanos nos hemos fascinado con la capacidad de sobrevivencia. Los estantes de libros están llenos de historias acerca de la resiliencia, valentía, fortaleza y perseverancia. En la lectura, hemos estado ahí también, atrapados en una isla desierta o huyendo de la explosión de un volcán, perdidos entre las páginas, preguntándonos si podremos sobrevivir a la experiencia. Pero luego, hemos tenido que dar un salto a la realidad y aceptar que somos el personaje principal de un relato de terror que supera a cualquier otro, escrito por un ser todopoderoso que nos ha puesto en una situación realmente vertiginosa.

Estas últimas semanas han sido realmente difíciles, por decir lo menos, para millones de personas alrededor del mundo. Un nuevo virus está  acelerando cambios en el curso de nuestras sociedades en todo el mundo. Los institutos educativos, las escuelas y universidades están cerrados. Los negocios están quebrando. Los hospitales trabajan más allá de sus límites, al borde de la histeria y rebasados en todo sentido por la situación. Los gobiernos anuncian el cierre de sus fronteras. Nuestras economías están siendo afectadas severamente y miles de personas están perdiendo sus trabajos. Nuestras vidas, “normales” y sencillas, se han convertido en una ausencia. ¿Cómo sobreviviremos? ¿Qué haremos? ¿Quién escribió este libreto sumamente tenebroso? No tenemos las respuestas. Parece que la amenaza ha llegado para quedarse. Necesitamos aprender a sobrevivir y cambiar los paradigmas de nuestra vida diaria. Quizás deberíamos abogar por la posición del filósofo eslovaco, Slavoj Žižek, quien piensa que la situación es demasiado grave como para tomarla en serio. Tal vez sea tiempo de entender que necesitamos reconstruir una nueva sociedad basada en la cooperación y la solidaridad.

Por está razón, hemos creído pertinente compartir con ustedes esta entrevista con Casey Head. Ella es tres veces sobreviviente de cáncer e instructora de un programa de entrenamiento físico y apoyo emocional (creado por ella misma), con el cual ayuda a mujeres víctimas de cáncer a transitar hacia su nueva normalidad (o posnormalidad). Como sobreviviente de dicha enfermedad, realmente comprende y entiende como el miedo puede afectar nuestras vidas y salud en general. Hay diversos factores que contribuyen a que los pacientes con cáncer se sientan relegados: viven con extrema ansiedad y preocupaciones derivadas tanto de la enfermedad, como de los agresivos tratamientos para combatirla. La mayoría de los pacientes con cáncer pasan meses confinados, aislados socialmente, ya sea en su hogar o en el hospital. Tienen miedo de que sus vidas sean un simple sueño pasajero. Y aún así, mantienen la esperanza. Cruzan los dedos, esperando que todo salga bien, incluso en los peores momentos. Podemos aprender de ellos la importancia de la gratitud en cada momento de nuestras vidas. Casey es una mujer extraordinaria con una perspectiva muy particular de la vida. Esperamos que esta pequeña entrevista los saque de la rutina por algunos minutos. Después de leer esto, no olviden: ¡Quédense en casa!

1. ¿Qué tipo de cáncer te diagnosticaron y cómo afectó emocionalmente tu vida?
Fui diagnosticada con Leucemia Linfoblástica Aguda el 14 de febrero de 2014, e indiscutiblemente afectó todas las áreas de mi vida. El impacto emocional fue y ha sido realmente inimaginable, más allá de lo que hubiera pensado. Siento que ahora soy una persona totalmente distinta. Atravesar por un tratamiento de cáncer me ha convertido en una persona mucho más compasiva hacia los demás. Quizás, antes de mi diagnostico, simplemente hubiera acumulado pensamientos negativos sin tener la voluntad de lidiar con ellos, pero ahora me siento en sintonía con mis propias emociones, sin necesidad de ocultarlas.

2. ¿Qué significa la palabra “sobrevivir” para ti?
Sobrevivir significa enfrentar circunstancias emocionales, físicas y mentales, realmente duras, sin echarse para atrás o darse por vencido. Significa que hiciste lo mejor que pudiste para salir adelante y estar al otro lado de la situación.

3. ¿Cuál fue el momento más difícil durante tu tratamiento y cómo lidiaste con ello?
El momento más difícil en términos físicos, fue cuando tuve un infarto a los cuatro meses de mi tratamiento, el cual me dejó temporalmente paralizada del lado izquierdo del cuerpo. Y el problema es que no podían suspender la quimioterapia mientras estaba en rehabilitación porque mi cáncer era sumamente agresivo y no querían que me matara si es que tomábamos un descanso del tratamiento. Fue entonces cuando supe que tenía que trabajar realmente duro para superar la parálisis, situación de la cual, por cierto, los médicos no estaban seguros que pudiera salir adelante.
La parte más dura, emocional y mentalmente hablando, fue terminar mi tratamiento para el cáncer y volver a la normalidad, que nunca más sería la misma: tuve que descubrir de nuevo qué quería de la vida. Los doctores se encargaron de mantenerme viva y lo agradezco. Pero una vez que el tratamiento llega a su fin, no hay un sistema o protocolo que te ayude a transitar ese paso final. Hay un crisol de emociones que afloran, las cuales tienen que ser tratadas. Es tiempo de decidir qué y cómo hacerlo, lo cual puede ser realmente complicado. Tuve que aprender a vivir con el miedo constante e innegable de que el cáncer regrese.

4. Para un enfermo de cáncer, debido a las consecuencias del tratamiento y sus duros efectos sobe el sistema inmune, el aislamiento  llega a formar parte de la vida cotidiana por necesidad. ¿Qué te ayudó a mantenerte a flote durante el aislamiento social?
Leía mucho. Trataba de mantener mi mente lo más ocupada posible. Fue realmente difícil, pero siempre supe que era una cuestión temporal, y que pronto podría ver a mis amigos y familiares de nuevo. Tuve que entender que era por un bien mayor y mi que mi salud dependía de ello, lo cual me motivaba. No tenía ganas de volver al hospital así que hacía lo posible para poder evitarlo.

5. ¿Cómo aprendiste a lidiar con los efectos secundarios del tratamiento?
Manejar los efectos secundarios del tratamiento es una cuestión de prueba y error, y ver qué funciona. Terminé comiendo una dieta blanda todos los días porque sabía que no le haría daño a mi estómago. También empecé a ejercitarme con regularidad para controlar los dolores provocados por la quimioterapia, y para ayudarme a reducir el impacto negativo de los medicamentos, entre otras cosas.

6. ¿Cuáles son tus herramientas para seguir peleando y sanar?
Sabía que tenía que seguir adelante por mi familia. Después de mi última recaída no sabía si podría continuar. Me tomé un momento para llorar y pensé que no podía luchar más. Estaba cansada, agotada. Pero después de pensar en ello, miré a mi esposo y reflexioné que quizás podría hacerlo una vez más. Pude con esto, porque desde el fondo de mi corazón, no quería decepcionar a nadie, no quería que supieran que no hice lo que estuvo entre mis manos para seguir viva. El hecho de que pensara en mi familia se debía a que ellos fueron mi apoyo y realmente tenían fe en que yo podía vencer al cáncer.

7. ¿Cómo fue que decidiste ayudar a los demás con tu programa “Happier Healthier You”?
Me di cuenta de que había muchas mujeres que tenían dificultades para lidiar con su vida después del tratamiento. Estaban físicamente cansadas, y emocionalmente desechas, justo como yo lo había estado. Yo trabajé para poder sanar, sin embargo, muchas mujeres no sabían cómo o por dónde empezar. Así que empecé a platicar con ellas y les daba algunos consejos. Finalmente desarrollé un programa, tras una exhaustiva investigación para reforzar lo que ya sabía y asegurarme de que realmente estaba haciendo lo correcto. No quiero que ninguna otra mujer sufra, si es que tiene las herramientas necesarias. Sobrevivir al cáncer no es suficiente, todos necesitamos salir adelante en esta nueva normalidad.

8. En estos días la gente está hablando de los beneficios del yoga y del ejercitarse en casa. ¿Qué piensas al respecto?
Hacer ejercicio en una de las terapias más baratas y accesibles que uno puede tener. Baja los niveles de cortisona –la hormona del estrés– mientras te da un levantón de endorfinas y dopaminas –las hormonas del bienestar–, que son un festín para tu cuerpo. Te sentirás mejor física y emocionalmente después de 20 minutos de actividad física. Para ejercitarte en casa no es necesario contar con equipo, y recibirás grandes beneficios.
Las ventajas del yoga son ilimitadas. Hay bastantes investigaciones que demuestran que su práctica es realmente beneficiosa en todos los sentidos. El yoga te ayuda a reconectarte con tu cuerpo y mente a través del movimiento, usando la respiración como una especie de guía. No importa si practicaste ayer o si lo podrás hacer mañana, la cuestión es celebrar a tu cuerpo, el día de hoy, en el presente. El yoga evoluciona junto contigo, al mismo tiempo que fluyes. Con el acceso a internet hay diversas opciones disponibles, las cuales nos ayudan a tener una buena práctica en casa.

9. ¿Por qué deberíamos respirar?
El simple hecho de realizar una respiración profunda ayuda a que tu cuerpo se calme. Respirar te ayuda a salir del modo de combate o modo avión, los cuales provocan miedo y ansiedad. Una vez que tu cuerpo está en calma, la mente le seguirá. Con unas pocas respiraciones puedes sentir la diferencia al instante. Usar tu respiración como ayuda es una manera sencilla, fácil y gratuita de auxiliar a tu cuerpo en un momento de crisis.

10. ¿Encuentras similitudes, en términos sociales, entre los mundos del Cáncer y el que se desarrolla en torno al Covid-19?
Las similitudes se encuentran en que las personas saludables están viviendo ahora un poco de lo que los pacientes con cáncer y sobrevivientes viven a diario. Por naturaleza, los pacientes con cáncer somos germifóbicos y no queremos salir de nuestras casas. Evitamos grandes multitudes, nos lavamos constantemente las manos o usamos desinfectantes, limpiamos obsesivamente todo con toallas antibacteriales, usamos cubrebocas o mascarillas. Ahora, todo el mundo está entendiendo que lo que hacemos es por un bien mayor y común. El miedo y la preocupación que por primera vez algunos experimentan al salir de casa en plena pandemia, son los mismos que muchos pacientes con cáncer hemos llevado por meses. Vivimos con miedo porque no queremos enfermarnos de nuevo. No queremos bajar la guardia.

11. ¿Qué consejo le darías a nuestros lectores?
Mi consejo sería que vivan un día a la vez. Pensar en el mañana no te servirá en el presente, simplemente te provocará más ansiedad. Lo que  está pasando en el mundo nos hará más resilentes. Hay que tener confianza. Sólo tenemos una vida para reír, amar y sentirnos libres.

12. Teresa Magazine es una revista literaria, así que tenemos que preguntarte: ¿Cuál es tu libro favorito?
Tengo varios libros favoritos, pero diría que “Tocando fondo” de Wally Lamb. Sin embargo, una de mis autoras favoritas es Margaret Atwood.

Si quieren saber más sobre Casey Head y su programa “Happier Healthier You”, y liberar un poco de estrés, pueden seguirla en su cuenta de Instagram en @thehappierhustle

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