De condición dramática

Te quiebras por pedazos; solitario,

flaqueas ante los remolinos,

tus corajes se vencen, porque la

tribulación supones espeluznante.

Desigual,

pierdes la estabilidad del ánimo,

compenetrando ofensas,

te consumes en absortas decepciones,

reteniendo malestares,

yerras hacia lo inconsciente,

por lo desorientado.

Te desplomas sin estar muerto; pávido,

prefieres empeorarte escondido,

tus pretensiones se descuelgan, porque

ya te abismas mareado.

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