Se despiertan los siglos incontrolables,

cuidate o te encuentran los balazos, 

la calle más segura es la calle de los santos, 

los santos que no escuchan tu petición,

por no accionar ante tu religión. 

La policía mata y te engancha aquí, 

donde ni un alma cuenta, 

es una acción suculenta para aquellos

enfermos haciendo una rabieta.

Porque luchar por el poder de un papel, 

el que todo lo da, es mas fuerte;

mas fuerte que una buena acción, 

prefiriendo ser del montón. 

Son siglos incontrolables… 

Cabezas por montones

buscan sus cuerpos perdidos, 

como aquel niño que perdió mamá

aquella noche en el mar.  

Tendremos que buscar juntos la herida

si podemos encontrarla será un goce, 

huir con lo que nunca fue nuestro, 

solo recordando lo que un día fue. 

Mi Guanajuato violento, tan lento 

como este encierro, donde la sociedad 

se volvió una calamidad, enferma sin 

accion y sin amor. 

Desaparecen a mujeres 

pero sus familias las quieren vivas 

y ceden ante la última gota de lágrima, 

pues la patria los traicionó, 

llevandose lo último que tenía valor 

en el corazón. 

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