La meiosis y el beso

Empezaré por aclarar que no hablo en este escrito del beso mediocre, del que se da con cualquier grado de asco (sea el más ligero desazón o la cúspide de la repugnancia), del beso por compromiso, o aquel que se da motivado por una urgencia carnal.

Hablo, pues, del beso que se da por pasión desesperada, por intuición de amor, por consigna de la flor que abre, salvaje, sus perfumados sueños en las narices de nuestra alma. Hablo del más húmedo y petaloso beso, del beso asesinado y resurrecto que, al recordarse, es siempre tierra nueva y sepulcral.

Pero, antes de ahondar en este bello acontecimiento, y con el fin de una facilitada lectura, he de remontarme necesaria y brevemente a los años de educación media superior para recordarnos la definición de Meiosis, así como los puntos clave en su ejecución:

La Meiosis,​ es una forma de reproducción celular que consiste en un proceso de división en el cual una célula doble (es decir, con dos juegos de cromosomas), experimenta dos divisiones sucesivas, derivando en la generación de hasta cuatro células individuales de ½’s cromosomas.
Este proceso se lleva a cabo en dos divisiones nucleares (división de los cromosomas) y dos divisiones citoplasmáticas (separaciones físicas), llamadas, sencillamente, Meiosis I y Meiosis II.

Guardando las enormes distancias visuales, estructurales, sagradas, de textura y color, ocurre algo como lo siguiente:

Este mismo acto de multiplicación divina, de desprendimiento y recreación interna, la Meiosis, ocurre también en el más elevado ósculo sentimental; es decir, en el tipo de beso del que hablaré en este escrito.

Para efectos prácticos, regresemos (que los acompañaré) allá, sobre el tiempo vivido, a la primera fusión oral/estomática que hayamos hecho con la pareja sexual de mayor relevancia en los años de experimentación y descubrimiento.

MEIOSIS l
Ocurre entonces, al contacto inmediato de los labios, el primer desprendimiento: la mutilación sin sangre se da entre lengua, mejillas, dientes, labios y consciencia, con la totalidad restante del cuerpo; resultando, pues: boca/mente – cuerpo, en dos partes independientes, completamente separadas, descarnadas, limpiamente, la una de la otra.

Sin dolor perceptible, la lengua se desteje de la garganta que la atrapa, y mandíbula y dentadura se desembonan para montarla en galope frenético a una alejada tierra; es decir, jinete y bestia no se rigen ya bajo el añil cielo que es la mente apacible, sino que rinden obediencia a la ley del éxtasis y desenfreno de la mente hecha tormentas.

El consciente se traslada entonces a ser el cerebro propio de la boca que define, con naturaleza acróbata, sus conductas y agraciados movimientos. En aquel momento, nada más que la boca existe, piensa, actúa, mientras el cuerpo se traslada a un difuso y olvidado plano.

MEIOSIS ll
Ocurre en la separación bucal, al final, cuando han cesado de besarse los seres y se individúan las fauces. Las escamas de la lengua vuelven, vuelven las rocas de los dientes, las dunas del paladar, el velo en las mejillas vuelve, pero vuelven teñidas de un nuevo recuerdo, dibujadas de patrones nuevos y recubiertas del sabor tibio de las sorpresas.

Ya no es la misma boca que se tenía. Yace la vieja boca cobijada por la nueva, por la boca en alba, es una boca doble, multiplicada o dividida, pero ahora dos.

Es ahora el sueño de los labios, los ajenos labios. El sueño de los dientes, el castañeo de la otra dentadura. El sueño de la saliva, la otra cálida corriente. Vive pues la boca separada en sí misma; reinventada en su esencia, ahora de dos aromas.

El jinete, la bestia y la consciencia se acercan, pero nunca regresan por completo. El inconsciente guarda, entonces, el código de un cielo externo que adora.

Ese beso convierte a la persona en cadáver palpitante y recién nacido, y por ser un acto de complicidad, resultan dos de cada uno: CUATRO EN TOTAL. Ese beso es entonces la expresión pura, magnificada, de la Meiosis; capaz de multiplicar mente, anatomía, esencia y espíritu.

One thought on “La meiosis y el beso

  1. Un Ensayo bastante técnico de las cualidades del beso real, me agrado la forma de expresarlo de forma tan detallada de las conexiones neuronales y químicos del organismo.

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