Cuando vemos a tantos jóvenes ser reclutados por el crimen organizado, trabajando de halcones por todas las ciudades de México. Cuando el promedio escolar en este país es de 9.2 años, dejando la preparatoria en los primeros meses del primer año y la deserción escolar ocurre en un 25.9%; cuando el promedio de lectura es de 3.8 libros al año. Cuando el 40% de los jóvenes que cursan la secundaria consumen alcohol ocasionalmente y casi el 46% de los que cursan preparatoria. Cuando el consumo de drogas ilegales ha tenido un aumento de 250% en los últimos 10 años. Cuando México ocupa el primer lugar, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en embarazo adolescente. Esta es la juventud de México en este 2020. Estos son los jóvenes a los que estamos heredando los grandes problemas de este país.

Es por eso que todos aquellos que nos dedicamos a la educación y a la puesta en marcha de proyectos artísticos y de promoción cultural, quienes desarrollamos talleres de cultura, enseñamos alguna disciplina artística o impartimos talleres de literatura, tenemos un gran reto frente a nosotros. Hacer que algunos de esos jóvenes encuentren en la palabra y en la literatura, una posibilidad de encontrarse a sí mismos y de poder expresar sus emociones, sus pensamientos y lograr comunicarlos a los demás. Para ello una de las principales herramientas que tiene el aficionado a la literatura es, evidentemente, Leer.

Imaginemos un México donde el promedio de estudios fuera de 14 años; esto significaría que la gran mayoría de los mexicanos tuvieran al menos el bachillerato y uno que otro semestre de cualquier carrera. Imagine si el promedio de edad para tener un hijo fuera de 28 años. ¿Usted considera que al menos esos dos factores serían determinantes para tener una mejor sociedad mexicana? Los gobiernos municipal, estatal y federal deben de tener esto como objetivos en sus plataformas políticas.

A nosotros los escritores, los promotores de lectura, los talleristas, nos queda buscar que se aumente el porcentaje de libros leídos por los mexicanos. ¿Cómo? Evidenciando nuestro amor por la literatura, nuestro amor por los libros, por la capacidad lectora y de de análisis. Un intelectual no es aquel que dice: ¡Soy un intelectual! ¡Nosotros los intelectuales! Un promotor de lectura no es el que dice: ¡Porque leo soy mejor que tú, y que otros! Un escritor no se preocupa por la fama, por decir: ¡He fincado mi carrera literaria! ¡Lo he logrado! Un escritor es aquel que ante todo es un gran lector. Aquel que sabe que en el silencio se encuentra la sabiduría. Es aquel capaz de entender al otro, de estudiar su tiempo, para poder plasmarlo en sus personajes, en la voz de sus hablantes líricos.

Por ello se hace necesario un Reto Lector, que impulse hacia arriba el promedio de lectura del mexicano. Ese reto es que todos los que decimos que somos escritores, tengamos la capacidad de leer al menos 12 libros al año. Ni uno menos. Y compartir con los nuestros el gusto por los libros, nuestros comentarios de nuestras lecturas.

Es por ello que ahora, al 6 de junio de 2020, puedo decir que ya me estoy poniendo al día en la lectura, y en este reto lector del que les he hablado. Por ahora he tenido oportunidad de leer: 1)El extranjero, de Albert Camus; 2) Mañana tendremos otros nombres, de Patricio Pron; 3) Pálida luz en las colinas, de Kazuo Ishiguro; 4) El club de la pelea, Chuck Palahniuk; 5) La virgen de los sicarios, Fernando Vallejo; 6) Noticias del Imperio, Fernando del Paso; 7) Satán en Goray, Isaac Bashevis Singer; 8) Sula, de Toni Morrison; y por último, llevo ya 300 páginas de 9) Carlota. La emperatriz que enloqueció de amor, de Laura Martínez-Belli y 10) 98 páginas de Vergüenza, de Salman Rusdie.

¿Y tú cómo vas con el reto de leer al menos 12 libros al año? Aumentemos el promedio de lectura en México. ¡Súmate a esta propuesta y tengamos un país más ilustrado!

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