Lo irreal es surreal: Poemas de Claudia Saquicela

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OSCUROS GOZOS

Soy una princesa,

te amé con las uñas,

también con las cuencas vacías de los ojos,

y los músculos llenos de dolor.

 

Mis oscuros gozos son realidades que no alcanzan

y acuden a amores cautivos de la libertad;

yo te amé como una niña, con el corazón ilusionado.

 

Me mentí y me aferré a tu núcleo.

Cabalgo sobre tu piel curtida,

me encadeno a tus cenizas y a tu incertidumbre,

aunque el tiempo destruya nuestra marcha.

 


SANGRE DESBORDADA

Hoy descubrí que estoy sola…

La soledad es como una lumbre que vive en mí,

y se siente como flotar entre frases irreales

enamorada del futuro parlante y perfumado.

 

Tengo cicatrices que son otras en mí,

mi sonrisa lejana en mis ojos,

mis manos vibran a través de un lápiz,

mis rumores gimen contra sí mismos;

no son soles, ni estrellas.

 

Solo son tiempo mientras callo y me asomo a la eternidad,

justo cuando el lápiz me penetra, en su espera absoluta,

y fluye mi sangre, alegre, como un río desbordado.


LO IRREAL

Amarras tu pobreza para vivir el sinsentido cotidiano,

aceptas tu ignorancia y gritas en el laberinto.

¿Dónde están tus flores que se abren como campanas?

 

Tú conversas con tu amor y le llenas de viento sus ojos,

tú le amas como uno ama a los seres extintos,

andas por un camino desconocido,

torcido…, lleno de huecos y charcos.

 

¡Pruebas todos los sudores de todos los cuerpos!

Miras esa estrella que florece entre las nubes;

todo es irreal…,

y buscas en sus cajones de la infancia

aquello que es irreal.


LA NOCHE HUÉRFANA

Están quietos los planetas donde nace la noche.

Ella desaparece y recobra su ánimo;

su rostro es bello y de trapo.

Con sus dientes, llora y ríe.

 

En su llanto están las raíces de su orfandad,

sus cabellos están llenos de suspiros,

su sensualidad es cercanía incestuosa,

su corazón se balancea con el deseo.

Ella se confunde con sus memorias, tan diferentes,

aunque la luz la acose durante la madrugada y el amanecer.

¿Qué sucederá sin el rostro bello de la noche?

 

Las estrellas están con el cielo, pero la noche se ha perdido,

no podemos encontrar su rostro sincero.

¡Ahora la noche se suicida!

Tiene estrías transparentes

y muestra su única cicatriz al amanecer el día.


MIS IMAGINARIOS

Abrí mis piernas ante el deseo,

bostecé descalza ante mis imaginarios,

corrí hasta la luz enceguecedora,

besé lo que nunca será y muté en muchos rostros.

 

Desde mi centro me repetí que me siento vacía,

y que mi corazón es mi salida.

Besé mi vacío sin salida,

caí erguida sobre las piedras.

 

Se reveló el aire limpio de la vida,

mis ojos se asombraron ante mis imaginarios;

miré la belleza que es combustible…

 

Luché desprevenida y gané esta guerra.

Recibí las migajas de la espera;

me vestí de seda para estornudarle a la muerte

y busqué en mis imaginarios la alegría fugitiva


LA TRAICIÓN

Perder la confianza es

deteriorar el mar y la semilla,

es escribir sobre lo vano

y probar la salmuera de un mundo fallido.

La solución es leer libros que nadie lee

y contar chistes que nadie entiende,

ser un animal impulsivo que huye de su final,

equilibrar la poesía, tenue y platinada.

 

Distinguir lo que es claro de lo oscuro,

viajar dentro del cuerpo y, por fin, reconocerse,

intercambiando la cara interna del destino.

Es escribir en la superficie del agua,

pisar en la profundidad calmada.

Ser consciente del veneno y del antídoto,

saber que sí hay salvación.

Es llenarse la garganta de plumas

ardiendo entre deseos.


ESCRIBIR POESÍA

La poesía que se abandona jamás será de otro,

ella te revive y llegas hasta la orilla prohibida.

Como poeta, conjuras escarabajos dorados,

escribes con la lengua sobre la atmósfera.

 

Ahuyentas el dolor que escala por tu frente.

Ir hacia Dios y someter al tiempo;

ser flor de sangre intacta;

provocar la expansión del cosmos;

llenar el vacío con esperanzas.

 

Escribir poesía viva y que sirva,

que sea indestructible para unir a las horas que se venden,

que se oyen como un grito animal,

escribir sin errores para atajar poesía.

 

Claudia Saquicela Novillo / Ecuador

Estudió en el Colegio Rosa de Jesús Cordero (Mejor egresada, medalla de oro). Habla inglés a nivel TOEFL. Obtuvo el diploma DELF B2 y el C1 en francés. Es Psicóloga de la Universidad de Cuenca y es Abogada de la UTPL. Tiene una maestría en Psicología Cognitiva de la Universidad de Cuenca. Fue ganadora del 3er concurso a mejor proyecto de investigación de la Universidad de Cuenca. Obtuvo una beca del SENESCYT (Secretaria Nacional de Educación del Ecuador), para un postgrado: Políticas Públicas, University of Queensland Australia. Tiene un postgrado en Comercio Exterior en la Universidad Rey Juan Carlos de España. Ha estudiado diseño gráfico en el Instituto de Artes de la Universidad de California.

1 comentario

  1. Claudia Saquicela me encantarón tus poemas. Reverencias a la poesia y tu creatividad como la intensa noche no tiene límites. Felicidades.

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