El Dr. Bradbury, estudioso del orionodonte, lo presenta como un ser ovíparo, del tamaño de un plátano y cuya piel es similar al de una lagartija de montaña. Posee un pico similar al del ornitorrinco y se alimenta básicamente de hierbas e insectos pareciendo sentir predilección por la hormiga siquisapa. Sus ojos son grandes en proporción a su cuerpo causando la sensación que en cualquier momento pudieran desprenderse. Vive en promedio unos doce años y habita en las cuevas más profundas de la selva peruana, haciendo difícil su ubicación debido a la poca luminosidad y accesibilidad a las mismas.

En diciembre del año pasado, el Dr. Bradbury, logró capturar un espécimen de apenas días de nacido en las llamadas Cuevas de Palestina, en San Martín, Perú. A fin que el animal pueda ser estudiado, le ha creado un hábitat similar al de una cueva oscura por temor a que sus ojos pudieran sufrir algún daño por la luz solar. Mientras duerme suele emitir una especie de silbido tenue. Sus estudios lo muestran como un animal tranquilo y hasta amigable con los seres humanos. El Dr. Bradbury procura ser cauteloso con los resultados obtenidos hasta el momento pues es sabido que el orionodonte, a pesar de su buen corazón, es un ser solitario. Esto es debido a que en situaciones de felicidad extrema o de peligro inminente expele ventosidades nauseabundas que prácticamente hacen perder el conocimiento a todos los seres a su alrededor. En una actitud, quizás de vergüenza animal, el orionodonte se hace invisible por un lapso de dos horas dejando como única evidencia de su presencia una estela gaseosa en el ambiente de un tono azul urano similar a una sonrisa. Algunos científicos lo catalogan como una especie de gato de Cheshire de la pestilencia.

3 thoughts on “El orionodonte”

  1. Me gustó la descripcion., Un compendio de características que si bien parecen comunes, al final describen a un ser completamente nuevo y extraño.

  2. Precisión y buena escritura para hablar de lo fantástico y lo extraordinario, cin el tono de un informe zootécnico escrito por Borges. Felicidades!

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