— Cómo nos cuesta— dijo la fotografía número 1. — ¿Qué cosa?— se interesó súbitamente la número 2 que, hasta ese momento, había permanecido absolutamente callada. El cuarto era pequeño y acogedor. Un amplio ventanal se observaba a la derechaSeguir leyendo…

Al llegar, la plaza era diferente; no tenía el empedrado en su totalidad, en el centro, alrededor de la estatua del prócer erguida sobre un pedestal, colocaron un piso de mármol blanco, a los lados canteros con plantas y flores.Seguir leyendo…