Sandra sale apresurada de su casa, con su bolsa sobre el hombro, sosteniendo un pastel con la mano izquierda, y con las llaves de su auto en la derecha, sube a éste, se acomoda y arranca, el reloj en elSeguir leyendo…

-¡Ahhh! ¡Pero que buen sueñito me aventé!- Dijo José mientras se estiraba los huesos.-¡Si serás bruto, hemos dormido todo el año!- Increpó Carmen, su hermana.-¡Despierta Gustavo, ya es 31!- Dijo el padre de los 3 difuntos.-¡Ahhhhh, 5 minutos más, laSeguir leyendo…