Una mujer derecha

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Deja de caminar por la calle,
como si le debieras a alguien.
Dale alegría a esos hombros tristes,
quítale el peso del miedo a tu espalda.
¿En qué momento de la historia fue
que bajaste la mirada,
caminaste dos pasos detrás,
como si existir te avergonzara?

Será que encorvada,
¿te dejas dominar?
Será que te convencieron,
de que andar erguida,
¿era un reflejo de arrogancia?

Mujer, alza esa mirada cabizbaja
por recta tu columna vertebral,
echa los hombros atrás,
jorobarse no es sinónimo de humildad.

Camina segura,
pero con precaución.
Pisa fuerte,
pero con determinación.

Derecha como la Victoria Alada,
erguida como una garza.
Derecha sin ocultar tu rostro,
orgullosa de ser mujer.

No importa lo que calces,
qué más da lo que uses,
tu presencia hablara por sí sola,
créete que importas.

Camina derecha,
que estas pisando el presente,
siente el aquí y el ahora,
sin que el pasado te afecte.

Camina derecha,
que no es soberbia.
Camina derecha,
como un acto de protesta.

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