Las plumas de Ramón Palomares

Cuento seleccionada en la convocatoria “Todos Somos Teresa”. Teresa Palomares se mira frente al espejo. Toca su cara mientras la observa, mira su pecho, recorre con sus dedos las cicatrices de las garras de Javier Tigre. Mira esa cicatriz y ve a Javier golpeándola otra vez. Lo ve reírse de Seguir leyendo…

Que me regalen un gato

Cuento seleccionado en la convocatoria “Todos somos Teresa”. Ya no quisiera estar sola, tengo mucho de qué hablar y necesito hacerlo con un cómplice. Cualquier otro tipo de relación no es apta para ello, sabrán mi parte más oscura; por eso, sólo puedo charlar con un confidente, cuando me escuche Seguir leyendo…

Ouija Board

Cuento seleccionado en la convocatoria “Todos Somos Teresa”. Aburridos de los clásicos juegos de mesa, a Teresa no se le ocurrió mejor idea que proponer a sus hermanos menores jugar a la ouija. No había nada ni nadie que se los impidiera: papá y mamá regresarían en dos semanas de Seguir leyendo…

El río la devolvió

Cuento seleccionado en la convocatoria “Todos Somos Teresa”. A dos días de su desaparición, dicen que el río la devolvió a la orilla. Estaba desnuda y con el cuerpo lleno de moretones. En la comunidad se corrió la noticia: Teresa González, la loquita, se lanzó al agua. No se dijo Seguir leyendo…

Vestido Amarillo

Cuento ganador de la convocatoria “Todos Somos Teresa”. Aprieto los billetes con fuerza, con ese miedo que da cuando se te pueden zafar las cosas valiosas y perderlas para siempre por una simple imprudencia. Trato de caminar lo más rápido que puedo, pero me detiene el escandaloso claxon del coche Seguir leyendo…

Bruja

Cuento ganador de la convocatoria “Todos Somos Teresa”. ¿Cuánto tiempo lleva así? ¿Es tu hijo? ¿Cómo pasó? Espera, mejor no me cuentes. Siéntate, pero antes cierra la puerta. No quiero que nos molesten. No llores. Tal vez te puedo ayudar. ¿Me lo prestas? Ponlo sobre mis brazos, pero ayúdame un Seguir leyendo…

Una buena niña

Cuento ganador de la convocatoria “Todos Somos Teresa”. ¡Hola! ¿Cómo está? Me llamo Teresa y tengo diez años. Sé que no me lo preguntaste pero todos los adultos lo hacen. Yo ya los conozco muy bien. Siempre dicen lo mismo: “¡Ay, que linda niña!, ¿cómo te llamas?, ¿cuántos años tienes?”. Seguir leyendo…