El fin ya pasó

El Mictlán se abre
La ceremonia inicia
Todo se nubla
Todo oscurece.

¿Por qué?
Si todo recién inicia
¿Por qué?
Si todo recién acaba

Este no es el fin del mundo,
El fin ya pasó,
Este solo es mi epitafio
Mi sanguíneo mal oliente
Mi errante vida llena de fulgor
Mi vida acabada y olvidada entre oriente.

Estas letras escritas en sangre por las personas que me amaron
Estas letras viven aún en mi muerte
El fin ya pasó
Esto solo es el olvido
Donde quiera que estés, aquí te espero.

El fin llegó ayer,
Cuando mataban a mis hermanas
Las masacraban y las mutilaban,
Les quitaban la virginidad, la dignidad y la vida, ese día fue su final.

El final llegó hace una semana
Cuando agarraron al niño de la esquina,
Él, como todos solo quería reír y llorar
Y como siempre la vida le quitó esa oportunidad
El final llegó muy temprano, aún no era edad.

El final llegó hace un mes
Cuando la muerte se llevó a mi padre y a mi madre
Cuando solo me dejó a mí
Vivir a veces ya es el final

El final llegó hace años ¡carajo!
Cuando toda la pobreza vive a diario
Cuando la delincuencia  florece  en todos lados
Pero aún mi corazón sigue palpitando.

Si pudiera ver los ojos de la muerte
Verla de frente y decirle “aquí todo acabó”
¿Por qué no vienes por mí?
Solo yo falto…

Perdón, es decir, solo mi cuerpo falta

Señor, gran señor del Mictlán
Ha regresado demasiado tarde
Mis pies ya tienen cayos de tanto buscarlo
Mis bellos ya están quemados de tanto esperarlo
Mis manos han sangrado de rezar a que venga por mí.

Señor
En las noches veo las estrellas
Gran señor
Ya no quiero ver noches brillar
Venga, regrese, ya ha tardado tanto
Acaso, ¿se ha olvidado de mí?

El Mictlán  abre sus puertas
Pide mi cuerpo
Mis pies ya conocen el camino
Todo inicia, cuando todo acaba.

Este es  mi epitafio
Dice: el fin llegó tarde, antes de esta fecha, yo ya había muerto.

Delirio de vida
El viento sopla mi desgracia
Amada vida
Ingrata amada
Sed de morir

Inocua sobrevivencia
Destino infiel                     
Mi piel se despelleja al mantenerme aquí
Mis ojos sonríen,

Mi voz se apaga,
Me ha costado  una vida eterna por llegar hasta aquí
Chicunamictlan, entre sus aguas negras yacerán mis raíces, le entrego mis amuletos, le entrego mis huesos ¡hagan de ellos, lo mejor de mí!

 

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