Eso que tu ves sobre mi cráneo

…no es más que un vulcanizable espejismo de la noche
el pan de cada día que me encanta despreciar sobre los montes
porque no hay mejor lugar para esconderse que la madrugada

Conocí a tu madre un día sábado por la tarde
Tenía que ser sábado porque la prisión era de hielo
y yo movía los bigotes sobre las carcajadas
Tenía que ser sábado porque en los sábados dios descansa
y los que tenemos el diablo adentro
nos da por la calle la desesperanza y los aullidos
Querida Diana
esos sábados siempre tu madre y yo nos apretábamos hasta fundirnos la médula
Querida
Querida Diana
hay un rompecabezas que aun no podemos armar
tiene aviones, edificios y sueños dibujados con encimadas huellas
Los caracoles del tiempo se agitan sobre las almendras
y tú
en el sueño el agujero el tobogán


Acá los gusanos iridiscentes
allá son los martillos los únicos que perviven
y el cristal Diana, el cristal con que reconocí esos sus ojos grises
esa su furia de pantera blanca que caminaba sobre mis labios

Siete u ocho años nos despedazamos
y el brillo de sus ojos tenía un no se qué de masoquismo
el humo era blanco
porque blanco es el humo siempre que se juntan los enamorados
y tuvo que ser así
el gusanito creció hasta volverse un cuadro de Tiziano
que jamás pude encontrar en las librerías de Mérida
un cuadro de algún poeta joven
que no pude encontrar en las infinitas antologías que compartimos
un verso un caballo
un verso un perro ciego
y las moscas
fueron las moscas el refugio
nuestros dedos amarillos de tabaco
y el pan que siempre despreciamos en el amanecer

Tuvo que ser así
era sábado cuando yo leía esos poemas de Darío
y ella puso su bota sobre mi cráneo
el oído me brincaba tanto que estuve a punto de caer de los tejados
pero un palmo de sangre se metió en mi nervadura
y hoy estás acá
en la cima del sueño
y estos duendes míos te contemplan extasiados
estos duendes
lo sabrás cuando los veas y te reconozcas en sus ojos
así fue querida Diana
todo tuvo que ser así
lo dijeron los mantras
que una vez quisimos construir sobre otros cuerpos
pero no
el carromato se viene se viene se está pasando
y el río sangra
la noche llueve
el día es un espejismo en que nos sigues contemplando
tú y los duendes tus hermanos
que contemplan a su madre
y contemplan a tu madre caminar en la distancia
sobre otras playas donde la cordura al fin se mira lejos

Mi queridísima Diana tan angustiada por el abandono
o es que el abandono de mi padre es ahora el pretexto
para no ser tu padre y escaparme en discurso
para no ser el padre de mis hijos que habitan la distancia
mis genes y el fracaso de no tener amor que dar sobre las costras
por los pasillos del juzgado donde te miré alejarte
en brazos de tu madre y sus ojos grises no me deslumbran ya la piel
y tú hija querida
tienes todo el derecho a reprenderme y olvidarte de mi nombre
y despreciar mis apellidos
porque un padre no es aquel que sólo te nombra en el poema
sino el que estuvo pendiente de tu alergia
y miro tus rodillas raspadas cuando corrías tus primeras letras
o decías tus primeros errores logros voluntades
de estar creciendo lista capaz para una vida de colores
y atravesar junto a mis duendes todas las medidas de la victoria

Querida Diana
es mi mal de amor esta tristeza en que me escondo
en este departamento donde el aire me falta cada noche
abortivo final para el egoísta que ahora te ha cantado:
Este es mi peine primaveral
esta mi cafetera
acá el barniz de uñas seco el lápiz para las cejas
no te olvides del vestido azul pequeña
acá te esperaré con mi cuchillo en el cinto
y mi corazón en la mano
dispuesto a dar por ti la vida

aunque jamás lo creas

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