Filosofía y religión: aproximaciones a su objeto de estudio

1 0
Read Time:7 Minute, 19 Second

       R e s u m e n

¿Podremos retornar a lo sagrado en la era actual? La cuestión de lo religioso tiene ciertos conceptos a retomar, la historia, y la eternidad concebida en un tiempo. La religión tiene una importancia en la cultura como una experiencia, desde la empiría, es decir, la propia experiencia individual. En estos apuntes, se pretende reflexionar sobre la cuestión de la religión y lo sagrado desde unos apuntes fundamentales a saber: El creyente: ¿Cómo es posible que yo, que vivo la religión desde mi corazón, no lo pueda creer el increyente? El increyente: ¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI, se crea en una religión?

Palabras clave: Boeccio, sagrado, tiempo, filosofía, libertad, Dios, divinidad.

 

  • Análisis desde la filosofía

El cosmos, la creación, contempla un serie de acontecimientos contingentes y se basan en una eternidad, una perpetua sucesión de acontecimientos, pero su base es el ahora sin tiempo divino. San Severino en la última etapa de la antigüedad  en su escrito la Consolación de la Filosofía, aborda la cuestión de la eternidad y si la misma, está en un tiempo o es un tiempo en sí mismo, que posteriormente retomarán los neoplatónicos como Plotino y Pseudo Dionisio.

[i]San Severino considera que la divinidad tiene ciertas características y propiedades que lo hacen un ser único: en primera, Dios tiene una eternidad y esta eternidad está en un presente, no se agota y dos, su conocimiento conjunta el pasado y el porvenir. Boecio en el texto ya mencionado, intenta dar una solución a una problemática que hoy en día se sigue planteado: ¿Existe desde el margen divino el azar?  Boecio piensa que si el mundo es regido por Dios, no habría cabida para el azar. Respecto a Dios nada está en poder del azar. La presciencia de Dios, que es segura, no se contrapone con la libertad. Así como se piensa la mente humana que tienen sus rangos de conocimiento en donde unos, pueden saber, lo que otros ignoran y viceversa, la mente divina superior tiene un papel central entre lo desconocido (futuro) y la liberta de elección humana.

El hecho de que nuestra inteligencia no sea divina y neguemos la idea de deidad, si existe, la inteligencia de un Dios es más más elevada. A la nueva objeción de Boecio de que se disminuye la presciencia divina haciendo causa de ella las futuras acciones humanas, la filosofía considera que «la facultad precognoscitiva de la sabiduría divina, abrazando todas las cosas, les da ella misma su propia ley, pero sin estar totalmente ligada a las cosas futuras. Cualesquiera que sean éstas, permanece inviolada para los mortales la libertad de albedrío».

  1. Huxley comentando a Boecio, escribe: «El conocimiento de lo que está sucediendo ahora no determina el acontecimiento. Lo que ordinariamente se llama precognición de Dios es en realidad un actual conocimiento sin tiempo, que es compatible con la libertad de la voluntad de la criatura humana en el tiempo»[1]

Desde Hobbes y los filósofos modernos; piensan que el tiempo y el cambio son fundamentales, no hay otra realidad. Además, los acontecimientos futuros están completamente indeterminados y ni Dios pudiera tener conocimiento de ellos por la misma naturaleza de la indeterminación. En consecuencia. Dios no puede ser descrito como el Alpha y el Omega, es decir, como principio y fin de todas las cosas si hay una naturaleza indeterminada y azarosa de los acontecimientos. Como puede existir Dios como no, desde la contingencia.

 

  • Del hombre: claves antropológicas

[ii]La existencia del  concepto eterno es a veces negada alegando que un orden temporal no puede coexistir con otro orden no temporal, y que es imposible que una sustancia cambiante se una sustancia que no cambie. La filosofía pre-moderna sostiene que el eterno ahora; es una conciencia. Que un mundo temporal sea conocido y, al ser conocido, sustentado y perpetuamente creado por una conciencia eterna, es una idea que no contiene nada que se contradiga en esta filosofía puesto que el eterno se ha compuesto de conceptos como se mencionó consciencia, mente, etc.

Mircea Eliade considera que el hombre moderno tiene un interés apasionado de lo sagrado a través de la historia. Eliade, comprenderse desde lo temporal e histórico hace del hombre moderno un nihilista desde el sentido no de negación de la existencia de las cosas, sino la negación de las creencias. El hombre medieval se comprendía desde Dios, sabía que su vida alcanzaría la plenitud en Dios que le había creado. Por ello, el medieval se comprendía como deseo de Dios. El hombre moderno cuya vida se agota en el tiempo, se comprende como ser-para-la-muerte.[iii] ¿Para qué es un ser para la muerte? ¿Qué muerte si el hombre ha muerto desde tiempos inmemorables, como lo afirmó Giordano Bruno?

 

  • La historia y lo Sacro

Hay un vínculo más importante que lo sagrado: la historia. La filosofía es historia. Dios padre, no puede crear un hombre a los 60 años, creó a un hombre sin historia pero es allí en donde empieza la misma. El canciller Bacon, dividió las ciencias del hombre: ciencias de la imaginación: poesía, ciencias de la razón: filosofía y matemáticas, ciencias de la memoria: historia. La historia es psicológica, le han contado al hombre que tiene un historia y después con los primeros años se hace consciente, la identidad del hombre, es contada al principio, nadie puede nacer sabiendo quién es.

Desde Heródoto, Tito Livio, hasta los historiadores del Renacimiento, con sus obras historiográficas buscaban conservar y transmitir ejemplos y modelos a imitar. Desde hace más de un siglo la historia ha dejado de ser fuente de modelos ejemplares; ahora es una pasión científica que busca el conocimiento exhaustivo de todas las aventuras de la humanidad, esforzándose en reconstruir el pasado total de la especie humana y de hacernos conscientes de él. Menciona Eliade: «ese es un interés que no hemos hallado en ningún otro lugar». Él encuentra lo sagrado como unión entre el ser individual al ser universal en los pueblos existe la creencia de que en el instante de la muerte el hombre recuerda su pasado hasta en los detalles más pequeños; no puede morir antes de haber reencontrado y revivido la historia de su existencia completa. Así, en su pantalla interior, el moribundo vuelve a ver su pasado. A la luz de este a porte que viene de la cultura europea preindustrial, Eliade se expresa así de una cultura que tiene una pasión enfermiza por la historia: la pasión historiográfica de la cultura moderna sería un signo anunciador de su muerte inmediata. Antes de caer, la civilización occidental rememora su pasado, desde la protohistoria a las guerras totales.

Somos historia, pero se ha desvirtuado a la colección de ideas, historia de las ideas, más a la técnica historiográfica que a la historia. La historia es sagrada hasta que se “hermeneutiza”, se tecnifica, se enuncia. Lo sagrado, no es historia, es un hecho histórico que no se agota en la época. Hubo un tiempo en el que el la historia del hombre no se agotaba en el tiempo hasta que descubrió detrás de él un camino y él mismo sin saber, empezó a  formar y ser  su propio objeto de estudio.


Obras de consulta:

Aranguren, J. L., Filosofía y religión, en Obras completas I, Trotta, Madrid 1994.

Cox, H., La religión de la ciudad secular Santander 1985.Díaz, C. Preguntarse por Dios es razonable  Encuentro, Madrid 1989.

Duméry, H., Philosophie de la religión, PUF, París 1957.

Duméry, H., Fenomenología y religión  Barcelona 1968.

Eliade, M., Una filosofía de lo sagrado  Universidad de Santiago de Compostela 199.

Fierro, A., Sobre la religión. Descripción y teoría, Taurus, Madrid. 1979

García- Baró, M., (et al.), Experiencia religiosa y ciencias humanas, PPC, Madrid 2001.

Gómez Caffarena, J., y Martín Velasco, J., Filosofía de la religión, Revista de Occidente, Madrid 1973.


Notas al pie:

[1] Huxley A. (2000) Un mundo feliz, Editorial Debolsillo. Nos habla justo de que el tiempo de Dios, es atemporal y dentro de esta atemporalidad está el tiempo, humano.

[i] He de confesar que  por muchos años formé parte de los miembros de la comunidad católica, la cual recibí estudios en teología y filosofía, además de que soy un franciscano laico.

[ii] Lo eterno des desde la concepción de Pseudo Dionisio y sus vías atributivas de la existencia de Dios.

[iii] Heidegger en 1927, cuando escribe una de sus obras más importantes Ser y tiempo, y que le dediqué un coloquio en el Ateneo Nacional de la Juventud, mencioné que el hombre ¿para qué es un ser para la muerte? ¿Qué muerte si el hombre ha muerto desde tiempos inmemorables, como lo afirmó Giordano Bruno?

Publicado originalmente en Revista Comillas: https://revistas.comillas.edu/index.php/pensamiento/article/view/11342

Happy
Happy
0 %
Sad
Sad
0 %
Excited
Excited
0 %
Sleepy
Sleepy
0 %
Angry
Angry
0 %
Surprise
Surprise
0 %