La escritura olvidada del ángel del hogar

De no haberla matado, ella me habría matado a mí. Le hubiera arrancado el corazón a mi escritura.

Virginia Woolf

Apreciados lectores, en estos momentos están a punto de iniciar un viaje de reconocimiento con la primera entrega de la columna el ángel del hogar literario del siglo XIX. Una propuesta dada para exaltartodas aquellas obras escritas por mujeres que fueron olvidadas ante la figura del patriarcado. Todas aquellas damas que fueron suprimidas en la historia de la literatura, por el simple hecho de ser mujeres. Ahora bien ¿Qué es un ángel del hogar? Es un ser celestial enviado por Dios con figura de mujer a la tierra, para hacer el sacrificio más noble y puro, de ese modo entregando toda su vida dedicada a la felicidad de su esposo sin pensar en su propio placer y felicidad. Estos ángeles eran tan frágiles que debían ser protegidos bajo normas que posibilitan atesorar su virtud que solo ellas poseían la pureza que las aproximaba a Dios. 

Por esta razón ellas solo eran requeridas en las labores del hogar y de hecho las instituciones educativas de la época las instruía en clases como costuras, economía del hogar y música todo con el fin que se ocuparan de la felicidad de su esposo. Dicho nombre ángel del hogar fue inspirado por el poema Coventry Patmore llamado el ángel de la casa (1826 – 1896) este es un pequeño fragmento del poema dedicado al ser divino que habita en la tierra.

El hombre debe ser complacido, pero complacido en el placer de la mujer, Bajando por el golfo de sus necesidades Ella pone su mejor esfuerzo, ella se arroja. ¡Y con qué frecuencia se arroja en vano! Estrecha su corazón en el capricho, Cada palabra impaciente provoca otra, no de ella, sino de él, mientras ella, suave aún para la réplica, Espera de él una respuesta amable, Espera su remordimiento, Ya con el perdón en sus ojos.

Cada verso que compone el poema una mujer debía ser frágil, silenciosa no podía ser caprichosa, considerada como un ser suave y puro a diferencia del hombre, nos habla de ese sacrificio femenino, su misión en la tierra para el beneficio solo del hombre. Este ideal se esparció rápidamente dado que una figura religiosa posee dichas características la virgen María, “Imitar a María, recluirse en lo doméstico, adornar el hogar con suavidad y diligencia, ser apoyo para e l hombre: esto era lo que la sociedad le pedía a la mujer” (Londoño, 1984 ). La influencia por este término hacia las mujeres en el nuevo mundo se vio desde la influencia del continente europeo los cuales buscaron educar a la mujer con ayuda de manuales de buenas maneras. “Y es en este sentido que la especificidad de la escritura de estos manuales va dirigida a la construcción del nuevo sujeto social destacado como protagonista del proyecto modernizador” (Gonzáles, 1994). Un gran defensor del ideal del “ángel del hogar” en Colombia que se instruía a las mujeres era José María Vergara y Vergara mencionaba que la mujer no debía ni leer, ni escribir o estar involucrada en asuntos del estado solo en su hogar.

La figura femenina para Vergara y Vergara era considerada perfecta cuando esta no daba de qué hablar. “Un rey de Francia felicitaba a una madre que tenía dos hijos: “Señora —le dijo—, tiene usted un hijo del que se habla mucho y una hija de quien no se habla nada ” ‘ (Vergara, 1931 [1868]: 125). En pocas palabras una mujer no debía ser reconocida en la sociedad por medio de ningún escándalo siempre callada como la María de Jorge Isaac, un ejemplo para todas las señoritas de la élite. En el texto “consejos a una niña” estipulaba en términos que las mujeres debían ser modestas y silenciosas, además de unas cuantas normas no leer novelas que alimentara sus ilusiones u otros tipos de lecturas que le posibilitaron obtener un conocimiento, de igual manera no tener amigas cercanas. Son todos aquellos discursos moralistas que implanta el hombre en las mujeres para generar un control sobre ellas en sus ideales.

Una palpable realidad de los “ángeles del hogar” era opresiva por los hombres que decían “protegerlas”, “se educa y encauza, protegiéndola de las tentaciones, puede ser de gran fortaleza moral; pero si se deja desprotegida, expuesta al mundo, puede caer en la intemperancia, la locuacidad y la inconstancia” (Londoño, 1984 ). Al sexo bello las consideraban seres infantiles, según Nel Noddings afirma que el ángel del hogar es ser que hace a la mujer infantil, inútil y ¡estúpido! para la sociedad machista del siglo XIX. De igual manera la historiadora Suzy Bermúdez (1993) menciona que las mujeres eran consideradas en una eterna infancia dado que cuando estas se casaban la patria potestad pasaba al marido, antes le pertenecía al padre sin permitirles el control de sus propias vidas.

En definitiva, es interesante observar que las producciones literarias del siglo XIX fueran dedicadas a la educación del “ángel del hogar”. como ya se observó con el exaltado editor del periódico El Mosaico José María Vergara y Vergara que dedicó algunas páginas de su apreciado periódico a mujeres, pero en especial para agradecer su aporte benéfico.

Entonces ¿no existieron mujeres que escribieran? Aquellos ángeles que decidieron levantar sus plumas para comenzar a escribir lo que pasaba en la nación. Tenemos que irnos por un momento a Europa que decidió escribir como aniquiló su ángel del hogar, que le impedía escribir su literatura. La escritora Virginia Woolf en su texto profesiones para mujeres ángel del hogar, detalla cómo aniquiló su ángel del hogar, para lograr su objetivo de vivir de su literatura “matar el ángel de la casa era parte de la ocupación de la mujer escritora” (Woolf, 1931). De una manera similar en pleno siglo XIX en Colombia y Latinoamérica figuras femeninas representan en la literatura un papel muy importante tal y como lo hicieron las mujeres europeas.

En cuanto a las mujeres colombianas que decidieron romper las alas del ángel del hogar, se puede encontrar una gran lista de figuras femeninas que escribieron en el siglo XIX en el prólogo de Daniel Samper del libro cuentistas colombianas, de 1935. Dicho prólogo se puede encontrar en el libro Tres indigenistas colombianas del siglo XIX, que es el primer libro de la colección de libros La nación olvidada un proyecto que busca según las palabras de su recopilador James Rodríguez “propuesta para generar la oportunidad de releer o conocer por primera vez algunas piezas valiosas de la literatura colombiana” (Rodríguez, 2020). Con la ayuda de estos rescates que proporcionan el proyecto la nación olvidada, posibilita encontrar textos de mujeres que hacían parte del siglo XIX. Además de prólogos como el de Daniel Samper con listados de mujeres que deberían de generar un impacto al desconocimiento que tenemos de nuestra propia literatura. Me atrevo a decir que somos ignorantes, dado que si pensamos en mujeres que escribían en el siglo XIX se piensa en Jane Austen.

Desconocemos en ocasiones nuestra propia historia nacional, por el desinterés hacia la patria. En el texto de Samper se encuentran muchos ángeles del hogar una de ellos la escritora por excelencia del siglo XIX Soledad Acosta de Samper, que hace solo unos años comienza su investigación y ¿las otras mujeres? Qué sabemos de ellas, de sus textos la información es poca, pero se debe seguir buscando para rescatarlas de la oscuridad que las encerraron los hombres.

Finalizando esta columna les dejaré los nombres de las mujeres que aparecen en el prólogo de Daniel Samper, son 145 nombres femeninos que formaron parte de la labor literaria del siglo XIX e inicios del siglo XX. Es un reconocimiento a todos esos ¡ángeles escritores! que tomaron la iniciativa de escribir y que en la actualidad nos dieron alas a muchas mujeres para tomar la pluma y escribir sin temor al qué dirán.

¡Tengo el honor de presentarles a cada uno de estos ángeles del hogar literarios del siglo XIX! 

  • Acevedo de Gómez Josefa
  • Acosta Samper Soledad (Aldebarán, Bertilda, Andina, Renato, Berenice)
  • Álvarez Lleras de Bayona Inés
  • Álvarez de Velasco Mercedes (Tegualda)
  • Andrade Isaza Elena
  • Angulo Enriqueta
  • Antomarchi de Rojas Dorila (colombiana)
  • Antomarchi de Vásquez Hortensia (Regina del Valle)
  • Antomarchi Elmira
  • Aranda Ester
  • Arenas Canal Elena
  • Arteaga Landínez Leonor
  • Arrubla de Codazzi Teresa (Esmeralda)
  • Blander Leonor
  • Bonilla Gálviz Adelina
  • Borda Concepción
  • Borrero Lucila
  • Botero de Bedoya Elisa
  • Brigard de Pizano María Luisa
  • Bunch de Cortés Isabel (Belís)
  • Cabrera de Roa Eufemia (Rebeca)
  • Calderón de Nieto Caballero María
  • Calvo de Gutiérrez Piñeres Dolores
  • Camacho de Figueredo Pomiana
  • Camacho de Gómez Berta
  • Camacho de M. María Josefa (María)
  • Camacho Ilva
  • Camacho Indalecia
  • Camacho Virginia
  • Cano María
  • Cárdenas Roa María (Luz Stella)
  • Consuegra Inés Aminta
  • Correa de Rincón Soler Evangelista
  • Dávila de Ponce Waldina (Fanny)
  • De la Roche Berta
  • Del Castillo y Guevara Francisca Josefa
  • Denis Amelia
  • Díaz de Romero Carlina
  • Díaz Otero Margarita
  • Durán de García Salas Sinforosa
  • Eastman María
  • Escobar de Olaya Clementina
  • Espinel Isabel
  • Espinosa de Rendón Silveria
  • Facio Lince Elena
  • Fernández de Ramos Vicenta
  • Fletcher Georgina
  • Flórez de Sánchez Ramírez Ester (Froralba)
  • Flórez de Azcuénaga Luz
  • Flórez de Serpa Paz
  • García Moreno Elvira
  • Gómez Jaime de Abadía Herminia
  • Gómez Elena S.
  • Gómez Mercedes
  • Gónima de Restrepo Inés
  • Gonzáles Hersilia
  • Gonzáles Ramos Matilde
  • Gonzáles Tapia Julieta
  • Grillo de Salgado Rosario
  • Greiffenstein Inés
  • Guzmán Blanco de Montealegre María
  • Haro de Gad María Gregoria
  • Haro de Roca Dolores
  • Herrera de Núñez Priscila (Paulina)
  • Hunter María
  • Hurtado de Álvarez Mercedes
  • Isaza de Jaramillo Meza Blanca
  • Jaramillo Gaitán Uva
  • Jimeno de Pertuz Julia (Lidia Bolena)
  • Loebel Ana
  • Londoño de Elfin Azeneth
  • Lopera Berrío Emilia (Carmen Grey)
  • López Mariana
  • Madriñán de Ospina Rosa
  • Manrique de Gonzáles García Otilia
  • Manrique Santamaría Tomasa
  • Marmolejo Ramos Tulia (Gerardo del Mar)
  • Martínez Mercedes
  • Mejía de Rico Isabel
  • Mejía María de Jesús
  • Mendoza Rafaela (Emma)
  • Merizalde de Echeverría Alicia
  • Miralla Zuleta Elena
  • Montes del Valle Agripina (Azucena del valle – Porcia)
  • Múnea Claudina
  • Nanneti Cleonice
  • Neira Acevedo Dolores
  • Nieto de Cano Paulina (Paulina)
  • Nieto Ramos Emilia
  • Ordóñez Emérita
  • Ordóñez Vitalia
  • Ospina de Navarro Sofía
  • Pardo de Schroeder Isabel (Diana Rubens)
  • Párraga de Quijano Mercedes (María)
  • Peñaranda de Abello Ana
  • Peñuela de Rodríguez Gertrudis
  • Pérez de Mendoza María
  • Pineda de Caicedo Vicenta (Corinta)
  • Pinzón de Carreño Isabel (Isabel de Monserrate)
  • Posada de Posada Leonisa
  • Prieto de Torres Francisca
  • Quevedo de Cock Lorenza
  • Quijano Ayram Sofía
  • Quiñones García Berta (Violeta)
  • Quiñones García Carmen (Carmela)
  • Ramírez Sendoya Lourdes
  • Restrepo de Norris Agripina
  • Ricaurte de Lozano Andrea
  • Rivas de Zamudio Angélica
  • Rodríguez de Echeverry Gloria
  • Rojas de Barriga Victoria
  • Rojas Tejada de Franchy María
  • Rubio de Díaz Susana
  • Ruiz Escobar Alicia
  • Sáenz Ana
  • Sáenz Raquel
  • Salazar de Castello Rosa María
  • Salazar de Martínez Mutis Sofía
  • Salgar Pérez Alicia
  • Samper Bertilda
  • Samper de Ancízar Agripina (Pía Rigan)
  • Samper de García Leonor
  • Sánchez L. Ángela (Gloria Rienzi)
  • Sánchez Lafaurie Juana (Marzia de Lusignan)
  • Santamaría de Manrique Manuela
  • Santofimio Julia Inés (Mireya)
  • Sarmiento Peralta Julia
  • Silvia Pradilla de Camargo Ester (Esmeralda)
  • Suárez de Zawadzky Clara Inés (Cíz)
  • Suárez María
  • Suárez Mercedes
  • Toscano de Aguilar Dolores
  • Toscano Canal Ana María
  • Troyano de Gonzáles Lola
  • Uribe de Martínez Mercedes (Lina Dorel)
  • Uribe Zuluaga Paulina (D. Asmodeo)
  • Uribe Fita
  • Vargas Flórez Argüelles Emma
  • Vargas de Franco Mercedes
  • Vega Ranjel Ana María
  • Vélez Amalia
  • Verbel y Marea Eva (Floral de Campo)
  • Villa Ángela
  • Wills de Samper Susana
  • Zea de Defrancisco Elvira

Bibliografía:

  • Alzate, C. (2004). Mujeres Nación y escritura: No hablar, ni dar qué hablar. En S. Catro, PENSAR EL SIGLO XIX. Cultura, Biopolítica y Modernidad en Colombia (pág. 321). Pittsburgh: Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana.
  • González, B. (1994). ESCRITURA Y MODERNIZACIÓN: La domesticación de la barbarie.
  • Rodríguez, J. (2020). Un libro de la nación olvidada ilustrado por una joven lectora. En J. Rodríguez, Tres indigenistas colombianas del siglo XIX. Cali: Bonaventuriana .
  • Woolf, V. (1931). Profesiones para mujeres ángel del hogar.
  • Bermúdez, S. (1993). El “bello sexo” y la familia durante el siglo XIX en Colombia.
  • Londoño, P. (1984). La mujer santafereña en el siglo XIX. Boletín Cultural y Bibliográfico, 3 – 24.
  • Noddings, Nel. 1989. Women and Evil. Berkeley: University of California Press.
  • Vergara, J. M. (1878). Consejos a una niña: carta a Elvira Silva Gómez. Bogotá.

 

 

 

 

 

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