La violencia de género normalizada en la literatura centroamericana a través del cuento Hechizo de amor de Rosa María Britton

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No hay misterios qué aprender, mujer. Los hombres son así, no pretendas entender porqué son así. Lo mejor es hacerse la distraída y dejarlos que hagan lo que quieran.”

Rosa María Britton, Hechizo de amor

 

La violencia normalizada sucede cuando, en la vida cotidiana, se comienza a minimizar porque se vuelve monótona, porque ciertos actos ya no parecen tan graves o porque unos han llegado a ser aceptados excusando que “ese tipo de personas son así”. Sin embargo, la violencia es un hecho que sucede y no solo físicamente, sino de diversas maneras que siempre han sido nombradas, pero no aceptadas como tal.

De acuerdo con Cueva, Mendiola y Valega (2016), “la socialización generalizada se manifiesta en las relaciones románticas, pues, las ideas y costumbres sobre el amor y lo que está permitido y prohibido no están exentas de lo social” (p. 17), es decir, la sociedad educa dentro de una jerarquización que pierde los límites cuando se habla de relaciones. En otras palabras, de acuerdo a lo que mencionan las autoras, en las relaciones amorosas no se tienen límites claros porque las ideas y las costumbres que rodean al amor los nublan.

Se crea una expectativa para la mujer en la que su meta debe ser el matrimonio y el ser amada por un hombre, teniendo el amor del hombre esta le debe servir y permitir, puesto que, como mencionan Cueva, Mendiola y Valega (2016), “la expectativa de la relación de pareja y el matrimonio también se encuentra ligada a un segundo mandato de género, el ideal de formar una familia y de ser madre” (p.18).

Entonces, al mencionar que las ideas y costumbres nublan los límites en las relaciones amorosas, se refiere a que dentro de la sociedad es ‘normal’ que el hombre ejerza control sobre su pareja, le es permitido hacerlo porque ‘es la cabeza de la casa, el hombre de la casa’, como bien mencionan Cueva, Mendiola y Valega (2016) “la sociedad tolera que un hombre pueda controlar a su pareja en determinados aspectos (en sus labores, forma de vestir, toma de decisiones” (p.18). Los límites son borrosos porque se habla mal de aquella mujer que no se deja “controlar”.

 

1.Violencia de género

De acuerdo a la definición recopilada por Poggi (2018), la violencia de género es la expresión generalizada que manifiesta las expectativas normativas que se han impuesto a los roles asociados al género, provocando desigualdad de poder entre los dos géneros. Es decir, un género se encuentra por encima del otro, lo cual reproduce poder sobre este.

De acuerdo con ONU Mujeres (s. f.), la violencia de género se identifica mediante cualquier patrón de comportamiento que busque mantener control y poder sobre la mujer. Por ello, la organización identifica como violencia de género la violencia económica, la psicológica, la emocional, la física y la sexual. Cabe aclarar que cualquier tipo de violencia de género busca aislar a la persona, en este caso a la mujer, de todos sus entornos.

Al referirse a la violencia psicológica se explica que es ejercer miedo mediante la intimidación, al amenazar con daño físico sin provocarlo o dañar a seres cercanos, ya sean familiares, hijos o mascotas. Esta violencia somete a la persona por medio del maltrato psicológico para aislarla de su entorno. Mientras que la violencia emocional es agobiar a la pareja con críticas recurrentes, infravalorar las capacidades y buscar someterla con el abuso verbal.

Ahora bien, la violencia física es la que causa un daño en el cuerpo de la otra persona, ya sea golpeándola o quemándola; sin embargo, el tomar con mayor fuerza a la pareja, empujarla, pellizcarla, incluso, negar la atención médica se considera como abuso físico. Por otro lado, la violencia sexual consiste en obligar a la pareja en participar en el acto sexual o iniciarlo sin su consentimiento. También se considera abuso sexual cuando no se respetan los límites, cuando no se utiliza protección o se engaña al utilizarla, el no informar sobre una enfermedad de transmisión sexual, entre otras situaciones.

 

2. La violencia de género en la literatura

Ahora bien, cabe hacer un recorrido a través del manejo histórico de la literatura, que a simple vista puede parecer lógico. Además, cabe resaltar que el cuento y la parte del mundo desde la que se escribe fue “colonizada” por europeos, por ello, la educación y la transmisión de conocimiento es a partir de un lente eurocentrista. Al enseñar literatura se parte de la literatura griega, en la que, si la educación no está nublada por la religión, si mucho se nombrará a Safo dentro de un listado de hombres. De los griegos se pasa a la Edad Media en la que los textos eran anónimos o los que se rescatan son hombres, dentro del canon, si una quiere conocer sobre escritoras en esa época debe ser autodidacta. En el Renacimiento la misma historia, claro que tal vez uno que otro docente se quiera sentir “innovador” y coloca uno o dos nombres de escritoras. Se puede seguir hasta la actualidad, sin embargo, se perdería el enfoque de la columna, ya que el punto del esbozo fue mostrar que la academia ha sido manejada por hombres y para hombres.

No obstante, de acuerdo con Vila (2015), “la narrativa centroamericana contemporánea guía al lector hacia una sociedad que pareciera admitir sólo un discurso capaz de expresar el impacto de la violencia en la vida cotidiana”. En este sentido, también se debe pensar en la normalización de esta. El lector, en repetidas lecturas, llega a concebir que ciertas acciones, que parecen pequeñas, no son graves, que son normales y comunes, por lo que comenzará a reproducirla.

Asimismo, Mackenbach y Ortíz (2008) mencionan que “las representaciones estéticas de la violencia en las literaturas latino y centroamericanas han sido abordadas tradicionalmente por la crítica desde el vínculo entre la práctica escritural y la denuncia de la violencia política”. En otras palabras, las manifestaciones artísticas, en específico la literaria, han servido para denunciar la violencio política que cada país ha vivido.

Sin embargo, de acuerdo a lo que menciona Molas (2006), la violencia simbólica “se caracteriza porque transforma en naturales aquellas modalidades culturales que tienen como finalidad someter a un determinado grupo social”, es decir, que dentro de la literatura se desarrolla la violencia simbólica que tiene como fin la normalización del sometimiento de un determinado grupo de personas. En otras palabras, esta violencia convierte en normales las desigualdades y las agresiones del grupo dominante sobre el dominado, ya que su estructura se basa en la reproducción de estas posturas. Asimismo, la autora menciona que es una violencia que desvaloriza lo femenino y que, por medio de la literatura, la mujer acepte la inferioridad de su sexo y pierda el autoestima.

 

3. La violencia de género normalizada en Hechizo de amor

A manera de una aclaración inicial, al hablar de la violencia de género normalizada en Hechizo de amor no se está refiriendo a que la autora reproduzca este tipo de discurso, al contrario, es gracias a la exposición de la violencia de género que realiza la autora que se puede hablar de cómo esta está normalizada. La autora logra exponer, no solo la cultura centroamericana, sino las consecuencias de creer en el amor romántico.

Se debe partir de la identificación de las violencias en el cuento, ya que no solo se expone una, sino que este serviría como ejemplo para identificar los tipos de violencia que propone la ONU Mujeres. En primer lugar, se identifica la violencia física, ya que el consejo brindado por el compadre de Eliseo es “a las mujeres hay que tratarlas con el látigo. Cuando se ponen difíciles es mejor darles mano dura” (p. 315). En segundo lugar, la violencia emocional, el narrador expone que Rebeca se sentía culpable porque Eliseo le reprochaba varias situaciones, sin embargo, ella también se las reprochaba: “Ahora no atinaba a encontrar la causa de las constantes peleas y a veces terminaba reprochándose pequeños defectos que quizás estaban agravando la situación, a lo mejor era culpa suya la indiferencia del marido” (p. 310). En tercer lugar, la violencia sexual, ya que el narrador describe la manera en que se iba a vengar Eliseo del silencio de Rebeca: “Trató de poseerla a la fuerza una noche de esas y el cuerpo rígido a sus caricias le dejó saber que no era bienvenido y aún así enardecido tomó lo que era suyo por derecho propio” (p. 314).

Ahora bien, la violencia simbólica se encuentra ejemplificada a lo largo del cuento, puesto que parte de la premisa de que se normalizan acciones. Por ello, la creencia en el amor romántico limita el reconocimiento de los límites, incluso dentro del matrimonio. El cuento es gradual con esta violencia por las siguientes acciones:

  • Eliseo comienza a mentir y llegar tarde.
  • Eliseo comienza a mentir, llegar tarde y borracho.
  • Eliseo aparece al siguiente día.
  • Eliseo se enoja porque Rebeca le insinúa asistir al médico porque ella no quedaba embarazada.
  • Eliseo es indiferente en el matrimonio.
  • Eliseo deja plantada a Rebeca.
  • Rebeca se cuestiona sus acciones.
  • Rebeca comienza a buscar maneras no médicas para quedar embarazada.
  • Alicia le aconseja a Rebeca que no moleste a su marido porque los hombres son así.
  • Rebeca se comporta indiferente con Eliseo luego de que él la dejara plantada.
  • Eliseo la controla y sigue por 5 días.
  • Eliseo viola a Rebeca.
  • Eliseo golpea a Rebeca por consejo de Roberto, su compadre.
  • Rebeca se divorcia de Eliseo.

A pesar que la autora cierra el cuento de una manera soñada porque se muestra a Rebeca rompiendo el círculo de violencia. Se habla de lo soñado, puesto que, aunque no es un elemento mencionado explícitamente, el sistema social y legal del cuento funciona y no es un reproductor de violencia. En ese mismo sentido, prevalece la creencia ‘esotérica’ por encima de la judeocristiana, ya que la historia de Rebeca llega a ser reconocida y otras mujeres acuden a Calinda para curar el hechizo de amor. Si bien, el final es una muestra clara de la ironía de la autora, ya que la realidad es otra y triste para muchas personas que viven violencia de género.

 Además, también, en primer lugar, expone la cultura latino y centroamericana respecto a la concepción de los “límites” dentro de un matrimonio, ya que poco se habla de los límites matrimoniales; se concibe de manera sistemática que dentro del matrimonio no deben haber límites. En segundo lugar, presenta ambas creencias de esta región: la cristiana y la ‘esotérica’, puesto que Rebeca termina obedeciendo los consejos que le daba Calinda y, al final, muchas mujeres terminan confiando en los consejos de esta. Tercer lugar, expone la cultura de violencia y la normalización de esta por medio de consejos, cabe resaltar que ambos géneros normalizan la violencia de género, ya que los peores consejos para el matrimonio son dados por Roberto y por Alicia. Es en este punto en que se encuentra la violencia simbólica, porque es mediante ‘chistes’ y literatura que se normaliza la violencia de género.

En fin, en el cuento se pudo observar que dentro del matrimonio se han perdido ciertos límites, ya que Eliseo se cree con la potestad de ‘tomar lo que es suyo por derecho’, es decir, el cuerpo de Rebeca, siendo este el rasgo más exponente de la violencia simbólica.Por último, la normalización de microviolencias como la restricción del médico y los ‘consejos’ socialmente correctos.


Bibliografía:

Basile, T. (2015). Literatura y violencia en la narrativa latinoamericana reciente. Recuperado de: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/libros/pm.378/pm.378.pdf

Cueva, S., Mendiola, F., & Valega, C. (2016). Voces que rompen el silencio de la violencia. Recuperado de: https://www.mujereslibresdeviolencia.usmp.edu.pe/wp-content/uploads/2017/03/DARS-GIZWEB.pdf

Mackenbach, W., & Ortíz, A. (2008). (De)formaciones: violencia y narrativa en Centroamérica. Recuperado de: https://www.iai.spk-berlin.de/fileadmin/dokumentenbibliothek/Iberoamericana/2008/Nr_32/32_Mackenbach_y_Ortiz.pdf.

Molas, M. (2006). La violencia de género en la antigüedad. Instituto de la Mujer. Recuperado de: https://www.inmujeres.gob.es/areasTematicas/estudios/serieEstudios/docs/violenciaGeneroAntiguedad.pdf

Organización de las Naciones Unidas: Mujeres. (s. f.). Preguntas frecuentes: Tipos de violencia contra las mujeres y las niñas. ONU Mujeres. Recuperado de: https://www.unwomen.org/es/what-we-do/ending-violence-against-women/faqs/types-of-violence

Poggi, F. (2018). Sobre el concepto de violencia de género y su relevancia para el derecho. Recuperado de: https://www.corteidh.or.cr/tablas/r6522.pdf.

 

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