Marvel + Disney + Sony o de la compulsión por hacer dinero

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A veces a uno se le ocurre algo raro. Algo nuevo, ¿entiende? Pero uno cree que lo ha pensado siempre. Como… este… por ejemplo, que la gente tuvo siempre un solo ojo y que de pronto tiene dos.

Alfred Bester, The Demolished Man

 

Estrenan Black Widow, ahí voy. Estrenan Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos, ahí me lanzo; estrenan Venom: Carnage liberado… muy bien, ahí estoy. Estrenan Eternals, ya en la sala me cuestiono si no caí de nuevo en las garras de mis anhelos infantiles sumados a las poderosas garras de la mercadotecnia.

Analepsis: Historia personal. Uno de los pocos gustos que me dio mi padre durante mi adolescencia, alguien en contra de los productos masivos gabachos-gachos, fue regalarme una playera en mi cumpleaños (¡original!) de Carnage, este enemigo enrojecido de ira tanto de Venom, como de Spider-Man. ¡Ira lo que me compró mi apá! Era blanca, grandota (porque ya desde entonces estaba pasado de tamales y Sidral Mundet); donde el simbionte terrestre (sí, terrestre porque nació en la Tierra a diferencia de su padre Venom) sumado al multiasesino Cletus Kasady, estaba(n) en el techo de algún edificio de Nueva York con su(s) poder(es) siniestro(s) extendido(s) por mi pecho y panza. Mi amado padre se la rifó aquella vez. Jamás de los jamases pensé que habría una película con este personaje más de treinta años en el futuro.

Corte a: Tampoco la imaginación me dio en aquella época para que otros héroes, conocidos y desconocidos, poblaran las pantallas de cine cuando yo fuera adulto.

Disolvencia: Lástima que lastima, oh decepción. Una tras de otra. Después del furor con el que cerró el Universo Cinematográfico de Marvel (MCU, en inglés y para los cuates) con la película de Avengers: Endgame, se inaugura una nueva etapa más (ahora con Disney y con relaciones comerciales con Sony Pictures) desangelada, edulcorada, obligadamente incluyentista y refinada para pior.

No gutó. Black Widow en vez de ser el homenaje a la Crista (mujer redentora, sacrificio a lo griego) que dio su vida por nosotros los pecadores en Infinity War, se asiste a una cinta de acción más, donde el feminismo mal entendido por las industrias culturales, genera momentos incómodos donde un pseudo-Putin controla a una mujeres asesinas a través de la ciencia química relacionada con las feromonas. Queda la sensación de que las mujeres son siempre presa de sus “bajas pasiones” y los hombres las controlan por medio de la “razón”. Unas cuantas ganancias para los productores luego de esperar un producto de Marvel en los cines y no en streaming (esto último, también un engaño, pregúntenle a la fémina Scarlett Ingrid Johansson).

No gutó Shang-Chi y la leyenda de los diez anillos porque en esta infumable fusión de película de Bruce Lee, Señor de los anillos y El tigre y el dragón, lo que menos hay es ángel. No hay ángel con los protagonistas, no hay ángel en los chistes, no hay ángel con las conexiones con el resto del MCU. Forzada muestra de entrar al mercado asiático, miles de millones de chinos, miles de millones de dólares.

No gutó Venom: Carnage liberado. De este bodrio sólo, para efectos de la columna diré: ni la escena post-créditos la salva. Genera aún dinero por los incautos (me incluyo) que asisten a las salas comerciales de cine para ver cómo será esta relación entre compañías para ensartarnos (económica y emocionalmente) las próximas cintas de Spider-Man: No Way Home y Morbius. No la vea, mejor que se la platiquen. Gana a la peor peli que haya visto usted de superhéroes. Se codea con Superman IV: The Quest for Peace (perdóname San Christopher Reeve, pero es la neta).

Y Eternals no gutó. Otra cinta que haría perder el tiempo a cualquier reseñista de la historia del cine. Servirá en los años venideros para dar muestra de cómo se hacían las cintas para que todo cupiera, de manera políticamente correcta y para crear una portada de la revista La Atalaya, asaltada por un espíritu all friendly. Lo peor no es lo lenta, ambiciosa y “todo poderosa” que es, lo peor es que meten en el saco a todas las regiones-target de donde quieren sacar ganancias los productores. Un cocktail-cast para cumplir con cuotas de todo tipo (repetí “todo” porque la película es todo y nada).

Funde a negro: Lo que continuaría, tal vez, es decirle a usted que vaya, que forme su propio criterio. Pero no. Sería más propio advertir que no sangre su cartera en tiempos de pandemia, que no consuma su tiempo (que es más valioso que el oro), ni mate sus neuronas en tratar de entender cómo es que uno cae una y otra vez en la “benevolencia” del mercado que nos entrega lo que de niños veíamos imposible. Ellos (las que las hacen estas películas) sólo quieren su dinero. No importa de dónde provenga, del enemigo comercial de China o de las colonias incomprensibles por sus ¿culturas? (África, América, India…). El vicio de hacer ganancias con sus sueños, es antiguo, los hombres y mujeres infectados por este mal, es posible que desaparezcan hasta que muera la humanidad. Ojalá exista planeta ese día.

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6 thoughts on “Marvel + Disney + Sony o de la compulsión por hacer dinero

  1. ¡Sorpresivos referentes que exigen reconocer detalles de las historietas impresas! O quizá los sorpresivo es encontrarse entre rejas o controlado por aquellas tan inocentes imágenes.

    1. Han mutado… de las celdas del cómic la caverna del cine. Pero esta mutación es de los que narran ahora sus historias y tratan de meterlas a calzador en un universo ya creado, planteado, hecho desde endenantes. Siempre es un problema re-escribir lo ya bien narrado. Así ocurre también con Star Wars. Vislumbro que a futuro ocurrirá lo que ya «jerarcas» en el pasado hicieron: poner en papel lo bueno y no lo malo. Pasó con Homero, pasó inclusive con la Biblia. El otro problema es que detrás hay intereses, y como en este caso y otros, intereses económicos. ¿Cuánto le generamos -los consumidores- a las grandes empresas culturales? Aquí se trata de: cómo exigir cosas valiosas si ya estamos condicionados por el sentimiento que nos provocan los héroes de nuestra infancia. De aquí que la nostalgia es la nueva arma con la que nos casi obligan a ver sus mal hechos productos. Llegará la saturación… tal vez ya está llegando. Veremos qué hace una nueva generación de consumidores. ¿Desecharán a nuestros tan amados superhéroes? Sepa la bola (y no la de la Revolución).

  2. Disney como siempre, echando a perder las historias con potencial en su afán de hacer que sean para todo el público. Cuanto daño le ha hecho a Marvel al intervenir con sus adaptaciones; lo peor es que todas sus películas son iguales, todas tienen la misma fórmula, el mismo humor soso, el mismo miedo de decir o hacer algo políticamente incorrecto. Desde Endgame deje de seguir el MCU la verdad, ya no ofrecen nada innovador.

    1. Sí ha cambiado lo que los llevó a la cumbre. Pero… uno guarda esperanzas. Con ellos y otros que aman a estos personajes con sus historias que seguimos. Vendrán esas generaciones que hagan algo, luego de lo hecho por el ratoncito.

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