Poemas de Agustín Ávila

1
Raza “humana”

Lo que hace falta hoy

urge que el hombre lo descubra,

Realidad y belleza entrelazada

que nos deje mirar a la verdad velada y silenciada.

Valor para expulsar los vicios que le ahogan su esperanza,

Disfrazados de pasiones, librándose los corazones de conjuras.

Es tiempo que la luz entre en nosotros, y venga e ilumine nuestro tiempo,

Doblegue el azar a la cordura

Y muestre solo al corazón como fortuna.

Hay que despojar de crimen las riquezas que envenenan alevosa nuestras almas,

A la mente y el cuerpo nos enferma, 

en tanto el desamor nos disminuye permeado de odio     y de pobreza.

Es hora de abrazar como designio a la nobleza,

corrompida por el hombre

en su afán de hayar la gloria.

Lo que hace falta hoy es eso,

tiempo para ordenar las jerarquías, realzando a la vida desterrada de pasiones.

Dejar atrás la vergüenza de callarnos, 

De ser romos del más ruin interés por amor propio reditado.

Rectificar entonces 

la filosofía de vida que nos veta, que nos niega el perdón

y nos lleva al sacrificio,

que aparezcan los éxodos vecinos de emigrantes por los pueblos sin fronteras.

Llenando nuestra génesis 

de buenas voluntades, de remansos;

Lo que hace falta hoy es eso,

Que el hombre se enmiende,  se descubra.


2
Planeta triste

Mundo que pides hoy atención a tu lenguaje,

Mudo pero hípico ante el tiempo que conmina.

Grita con tus símbolos y señales que nos llegan, 

que nos matan;

Abre corazones al entendimiento para redimirnos, En cada solsticio nuevo

y en todo momento.

Para que no exista equinoccios con tristes finales;

Antediluvianos esperando

porque ya no estemos tu suelo besando,

Y otros cielos de envidia quiera llevarnos.

!Hay mi tierra hermosa te vamos matando,

Y también, nosotros tu crimen pagando.

Plantemos un Árbol de Vida, paganos,

Donde sus raíces venosas le sanen, 

Se salve la Gloria del hombre en la Tierra y su andar milenario,

Razón de ésta Era que vamos pisando.


3
Alma indígena

No estar espalda a la riqueza,

lo más sabio, puro de la tierra.

De códigos ancestros de vida,

energía protectora, 

voz de las sierras y las selvas.

Porque se desata el fuego

con su ira como lenguaje,

Del fin que nos acecha hoy día.

Y nos reclama la farsa e idiota

hegemonía, de alzar ciudades que nos separan todavía;

Pueblos, etnias, tribus y almas indígenas, no son más que un principio equivoco, trastocado por los hombres.

Negándolos hablar místico idioma, de espíritu de luz gurú y de chamanes.

Tendrá que llegar, ya se aproxima, justeza humanidad que necesita,

Un nuevo despertar en su afán y su conquista, 

Desde el polvo que somos y que al cielo incita.

Busquemos juntos, de frente

las riquezas,

Renunciemos al ego de creerse diferentes,

Para hacer más fuertes y brillantes nuestros mismos soles.

Que hará, siempre germinen nuestras almas tan gemelas;

Y entre pasto de amor desenterrada espera,

Llenar de olores a flor, espacios sin odio ni fronteras.


4
Videncia necesaria

De códigos compartidos y señales, crece en su afán de perdurar esta humanidad  

que nos define.

Y en su crisis de fe susurra,

A gritos descifrar lecturas sorprendentes.

Habrá de sobra iluminados fieles,

Que traen su mensaje sublimal, Cargado de entre luces incontables;

Cómo a la misión adjudicada al Dios de los cristianos.

Y estarán en todas partes a una vez, haciendo la obra exenta de cadenas.

Crecerán los pastos para seguir alimentando a las ovejas,

Y a las fieras;

Hará a éstas, las últimas, juntarse en el punto común de misión para éste siglo.

Renacerá el quetzal.


5
Futurismo

A dónde vamos? Le pregunto a mi consciencia.

Quizás responda lo que quiero…

Lo que todos vemos nos complace, en el mundo digital que nos atrapa.

Y nos hace desconectar entre los hombres carne hueso.

Porque es el contacto humano quién más vale,

Que nos hace enriquecer el alma cuando un beso se deja en la mejilla,

Y ya el clip lo tiene reservado.

Seremos entes más y más robotizados,

Indiferentes cómo individuales tanto, intolerantes de tocarnos con las manos,

A los sentimientos tan hondo reservados.

No tengamos que ir cegados y contracorriente,

Porque obvio es que el futuro lo define,

Que seremos humanos diferentes, convertidos con patrones inherentes.

Hagamos racional su hegemonía, viviendo la vida con los otros,

Salvando del divorcio a nuestras almas, que claman del amor aún todavía.


6
Evolución

El aire asfixia empobrecido

en la bola azúl que a todos nutre,

Y vamos camino a un holocausto, desierto de bombas y soldados.

Una guerra fría enarbolada

por los seres avaros que la habitan,

Que le quitan lo hegemónico a sus tronos,

Cambian y matan robando sus tesoros.

Llegará entonces el grito de dolor que se ha anunciado,

Expirado el tiempo necesario que se ha dado.

Y tendrá que regresar Noé, firme y moderno, para salvarlo todo en verbo y verso,

Para sembrar de nuevo la nueva fe de la esperanza,

que cambie a una vez lo gris de los cielos, 

El curso de ríos, de lagos, de costas y mares;

De nuevas mesetas, montañas, manglares, llanuras de verdes por lluvias bondades.

Sigamos unidos sumando ciudades, 

Queriendo arcoiris en ves de seria pobreza y mortajas finales.

El mundo no puede expirar a destiempos,

Aun falta llegar descubrir el comienzo.


7
Amor Universal

Un siglo galopante 

nos conduce y reta,

Hasta a cambiar de credos

y de filosofías.

Se abren caminos de viejos laberintos,

Permeados de pobrezas, históricas y frías.

Tendrá esta humanidad

que atar la rienda,

Funda en mano veloz vetar la guerra;

Raudo, salir buscando el otro horizonte santo prometido llenito de esperanza,

Para seguir creando al globo azul del nuevo paraíso;

Que entrelace pueblos, hombres, luces y sombras, Amándose los unos y los otros como en mandamiento.

Que estremezca al amor en éste siglo galopante, 

ungido de alegrías,

Como el único credo divino filosófico triunfante.

 

 

Please follow and like us:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *