Querido(a) lector (a):

La lectura es una actividad que nos invita no sólo a descubrir; sino construir lenguajes fijados en la escritura.

Antes que todo, gracias por ser un amante profundo de la lectura. Una de mis pasiones será que cuando usted lea mis artículos con atención (si la vida misma nos reúne), me platique algo que le haya despertado la lectura de mis palabras. Todos podemos leer, pero pocos leemos con atención.

La lectura es una actividad que nos invita no sólo a descubrir, sino a construir lenguajes fijados en la escritura. Es transformadora de nuestro pasado y trata de guiarnos hacia un camino que conduzca al conocimiento, explicaciones y verdades, así como un espejo sobre nosotros mismos y el mundo. Leer implica, en un momento, una habilidad que se juega donde el sujeto realiza una acción plasmando lo que piensa, y es captada por el público que lee, apelando así a la imaginación, pero también despertando el aparato crítico de la razón.

En Cartografías Filosóficas —la columna que tendré el honor de dirigir y cuyo título he elegido porque invita a la exploración del quehacer filosófico—, propongo al lector reflexionar sobre los trazos que han configurado mapas filosóficos, desde los análisis conceptuales hasta una reflexión sobre las diferentes áreas del saber.

Cartografías filosóficas está dirigida al pensamiento rebelde, en memoria de los que ya no están y de aquellos a quienes no se ha dejado ser plenamente. En memoria también de los silenciados y  desaparecidos, y de aquellos que rechazan lo que se ha construido sobre nosotros y se reinventan a través del diálogo y la praxis.

Hoy significa mucho para mí este espacio, no sólo por el hecho de poder mostrarle mis letras sino por permitirme tomar unos minutos de su tiempo mientras va camino a casa o al trabajo, mientras está en silencio, en una noche de desvelo o una tarde lluviosa.

No quiero que el conocimiento que he recibido a través de la lectura, de los profesores, de la experiencia, permanezca solo dentro de mí, ni que sea una reflexión de salón. Como escritor, pienso que el arte de escribir radica en que es una forma de vida, una forma de informar sobre mi aprendizaje. Y por qué no, una forma de ayudar a crecer a quienes gusten de leer mis palabras. Cuando se trata de poder crecer, a veces el camino a seguir es complicado, puertas se cierran, otras se abren, pero la persistencia consiste en no dejar de intentar hasta conseguir lo que anhelamos.

En Cartografías Filosóficas, además, encontrará pequeños fragmentos sobre mi teoría “la société infectée” (o el nacimiento de la sociedad infectada), que pretende analizar desde la formación discursiva cómo se ha configurado el orden social y democrático que nos ha llevado a una infección. No estamos ante un contagio, sino en medio de una sociedad ya previamente contagiada, que dio origen y cultivó una pandemia que está siendo difícil de controlar.

Éstas y otras reflexiones, encontrará usted cada mes, a partir de un tema a tratar. Quiero agradecer a la revista y editorial Teresa Magazine por el espacio brindado, por la oportunidad que se les da a los escritores, por las facilidades para colaborar, y porque nos debemos a ustedes que hacen que la familia de la revista crezca cada día más.

Gracias a usted también lector, lectora, por la difusión de lo que lee aquí, para que pueda llegar a un público mayor, y para que, en general, el proceso de la lectura sea un acto de rebeldía y revolución. No pretendo cambiar una vida en un día, pero sí un día en una vida.

Como despedida, dejo uno de mis poemas favoritos de Jorge Luis Borges: 

La lluvia

Bruscamente la tarde se ha aclarado 
Porque ya cae la lluvia minuciosa. 
Cae o cayó. La lluvia es una cosa 
Que sin duda sucede en el pasado. 

Quien la oye caer ha recobrado 
El tiempo en que la suerte venturosa 
Le reveló una flor llamada rosa 
Y el curioso color del colorado. 

Esta lluvia que ciega los cristales 
Alegrará en perdidos arrabales 
Las negras uvas de una parra en cierto 

Patio que ya no existe. La mojada 
Tarde me trae la voz, la voz deseada, 
De mi padre que vuelve y que no ha muerto.

 

 


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2 comentarios sobre “Querido(a) lector (a):

  1. Enhorabuena Eric, bravo por invitarnos a recorrer estas cartografías locas de la humanidad a través de la mirada y pensamiento filosófico. Me encanta las ideas de Hanna Arndt, en especial su ensayo: La banalidad del mal. Me gustaría saber tus comentarios al respecto.
    Saludos cordiales.

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