El diario del silencio

Los días amanecen nublados y la luz mortecina se filtra por las ventanas dejando un halo tristón en todas las estancias. Me levanto a las siete, como siempre, porque intento hacer la rutina de cada día, para minimizar el encierro forzoso. A pesar de todo esto, he introducido algunos códigos Seguir leyendo…

Todo se ve más lindo en Internet

Necesito moverme. Me lo pide el cuerpo. Mi mente está desquiciada como siempre, pero mi tronco anda tieso, entumecido. Sé que si me muevo, me salvo, pero no hay audacia. El primer paso tiene que ser sutil. Se me ocurre que los nudillos de mis dedos se verían bien tocando Seguir leyendo…

Encerrados II

Una colaboración de La Pandemia de la Desinformación I Como árboles, todos plantados en casa. Como animales, deseando ser libres. Como agua, queriendo fluir libremente. Como aire, anhelando resoplar en todo lugar. Así, los humanos se quedaron encerrados, deseando ser todo, menos humanos. II – ¿Qué puedes ver cuando todo Seguir leyendo…

El virus posta

De repente Facebook se convirtió en mi barrio. Salgo todos los días al muro y me encuentro vecinos, diciendo cual y tal cosa sobre la pandemia. Mis días transcurren transversal a los múltiples discursos que se disparan por mi pantalla. Se entrecruzan ante mis ojos viejas profecías, decretos de necesidad Seguir leyendo…

Covid-19

Una lluvia,un viento de coronavirusCargado de signos,Entra por la ventana,Por la puerta,Por los insultos de los vecinos inoloro, incoloro, y silenciosoomnipresente y omnisciente todos somos muchos,y muchos, somos todos…. No es gripa común,revienta el pulmón,petrificado,como si fuese un globo de barro,genera trombos,sistema circulatorio colapsadoestatuas de mármol,Y al final nos mata Seguir leyendo…

Las palomas

Y es que se comieron todo lo que dejaron los cómicos, las estatuas humanas, los pintores y caricaturistas; los protestantes de treinta y una militancias entre carabineros sin idea de vocación; las putas imaginarias cuando no llegaron a tiempo para cobrar a los viejos en silencio; los comensales sin cubiertos Seguir leyendo…

Jornada de agonía

He comprendido que la vida no es un instante, que es un vaivén de situaciones creadas más allá de lo personal. Jamás supe el valor real de un abrazo, de una reunión familiar, de un grupo de amigos juntos por el solo hecho de compartir como hasta ahora. Bastó solo Seguir leyendo…