Demasiado ruido

—Demasiado ruido —dijo ella, sobresaltada por otra detonación— Despertarán al niño.—Volvamos al camino —propuso él. —No todavía —objetó ella—. Recuerda que esperamos visitas. Vieron resplandecer el cielo de oriente. A contraluz se recortaron tres siluetas. Las vieron acercarse, detenerse, atar sus camellos, entrar al pesebre. Traían ofrendas, las depositaron en Seguir leyendo…