CARIÑO SILENCIO

Un día Laumila descubrió que estaba loca. La luz del sol se había empañado de coronas multicolores que le nublaban la vista y la mirada cíclica de su esposo la encaraba fijamente, siguiéndola por todos los rincones de la casa, susurrándole cositas aquellas, cositas molestas, cositas que la incomodaban. Ese Seguir leyendo…