Cuento Todos Somos Teresa 

Un día más en mi balcón

Cuento seleccionado en la convocatoria «Todos Somos Teresa» Teresa ha muerto hoy. Murió sobre el parachoques delantero cuando éste la golpeó. O quizá murió en movimiento una fracción de segundo después, mientras su frágil cuerpo de seis años daba tumbos entre el asfalto y los fierros calientes de motor y chasis. Teresa yace sobre el pavimento ardiente de las once de la mañana. Toda su anatomía fue desfigurada, fracturada. Sus extremidades se acomodan en posiciones incompatibles con la vida, respecto al tronco. En su pecho se abre una profunda hendidura,…

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Cuento Todos Somos Teresa 

Agencia de noticias

Cuento seleccionado en la convocatoria «Todos somos Teresa» I Al mediodía, por lo general, bajo a la confitería por un café o alguna otra cosa. El televisor siempre encendido y en el mismo canal, el de las noticias. Hago todo lo posible por ignorarlo, aunque a veces no lo logre. Como el día que se supo lo del doble asesinato. Recuerdo los hechos vagamente, pero no olvido la cara de uno de los testigos. Era una experta de la narración y a cada pregunta, añadía detalles morbosos que volvían el…

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Cuento 

La tan ansiada hospitalidad

Si se detuviera a pensar en el tiempo que llevaba recorriendo aquel camino le sería imposible decir cuándo había comenzado. Tampoco podría decir hacia dónde se dirigía. El calor que azotaba la rala vegetación golpeaba de lleno contra su cuerpo; el polvo que se levantaba a cada paso lo envolvía como una nube metiéndose en la nariz y en la boca, secándosela, recordándole la sed que no dejaba de perseguirlo. Apenas podía sentir la lengua debajo de la capa de tierra que se adhería a la poca humedad que perduraba…

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Cuento 

Brownie

Te preguntas como la vida puede ser tan compleja e inexplicable, y solo obtienes una respuesta mientras observas el desplazamiento de las nubes hasta el más allá, donde nunca puedas hallarlas de nuevo. A veces ellas juegan a las escondidas contigo: te sonríen, se explayan frente a ti como lo haría la bandera nacional en un día festivo, te seducen y se acurrucan en tu oído, pícaras, para luego contarte del uno al diez y después esfumarse en un dos por tres. Y jamás regresan las mismas. Pero, ¿Y eso…

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Cuento 

Él

Nos habíamos congregado en una iglesia con el ánimo de estar con la comunidad para celebrar lo que ellos y algunos de nosotros sentíamos como algo necesario e importante, la novena de navidad. Como estábamos acompañando a la comunidad, nos ubicamos en una banca contra la pared, entre el sacerdote y el pueblo, un poco distantes pero sin estarlo completamente, en un lugar donde podíamos verlo todo. La celebración había entrado a la parte donde se le daba la comunión a los fieles. El cura estaba repartiendo las últimas hostias…

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Poesía 

Era hora de despertar…

Escribí el último verso de este poemacon las caries que le arranqué de los dientes a un psicópata. Entonces en las yemas de mis dedos un silbido se encarnóy la locura me consumió más allá de la miseria… Lo siguiente que escribí; fue un grito prolongadosalido de la garganta de los condenados. Me estremezco al recordar los insectosque habitaban en lo más profundo de mi cerebro. En mi cráneo; las mariposas y los paquidermosencontraron su veneno. En los tugurios miserables;mi abnegación consumió mis fosas nasalesy el árbol antinatural e inhumano…

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Cuento 

En su punto

—Te mereces lo mejor. —Es lo que decía cada mañana al traerme el desayuno a la cama, hoy no fue la excepción. Cuando pregunté por la enfermera me dijo que no había venido, pero que todo estaría bien, él me cuidaría lo que restaba de la recuperación—. Vamos, pruébalo —insistió, señalando el desayuno, sus ojos brillaban con emoción con cada bocado, repasaba sus labios con la lengua cuando la grasa del guisado empapaba la hogaza de pan y luego escurría por la comisura de mi boca. En nuestro matrimonio, Pablo…

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Cuento 

Escafandra

Pese a las advertencias del siquiatra y las tres dosis de medicamentos no consumidos, Laura sabe que aquello (su cabeza dentro del agua) es la única evidencia del presente: está viva. El contacto amable de su rostro frente a la apertura del contenedor le permite la entrada a los recuerdos de la noche que de a poco se asoman erráticos, ensayando un tango hasta entonces desconocido. También entran amores perdidos, adolescentes, entre fragmentos de fiestas marchitas; flashazos de besos nunca robados, adioses que atraviesan edificios oscuros imitando a las lechuzas;…

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Cuento 

Laberintos del subsuelo

Acero oxidado y metal mal ensamblado, un hálito de cansancio por cada rodada, cada día, cada estación. Es como tener metástasis en todas las articulaciones sin seguro médico. Vibraciones sintiéndose en cada centímetro del vagón, en los tornillos mal ensamblados, las opacas ventanas, la lata de coca-cola rodando por el piso. No tengo el estímulo del dolor para quejarme o impedirme pero sé que no estoy condiciones funcionales y paradójicamente funciono. En la década de los setenta cuando apenas estábamos emprendiendo el negocio la sociedad no era tan visceral como…

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Cuento 

Solo escucho la tormenta

Todos los días escucho la tormenta dentro de mí. Todos los días siento el caos y la calma que de ella emergen. Se me agotan los sueños. Suelo guardarlos en mis bolsillos para analizarlos después, pero hoy cuando quise contarlos solo encontré arena dentro de ellos. En esta tormenta suelo oír el eco de tu voz llamándome por mi segundo nombre (que nadie conoce), pidiéndome perdón. En días pincelados de gris siento que las paredes colapsan, cuando me lo permiten, miro al espejo y lo veo todo, menos a mí.…

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