The empty man: cine de horror cósmico

El horror cósmico es un artefacto literario que tiene su origen en elementos que existían aún antes de la escritura, que provienen de un racimo de ideas y creencias culturales que se encuentran en la humanidad desde tiempos inmemoriales. En la literatura moderna, Arthur Machen, Algernon Blackwood, Edgar A. Poe, Robert W. Chambers, William H. Hodgson y Lord Dunsany, por mencionar solo a algunos escritores, plasmaron en las letras los temores y pesadillas que no provienen de la fuente gótica, sino más bien del espacio exterior, de otras dimensiones y tiempos, de la ciencia y de la genética.

Pero no fue hasta que Howard Phillips Lovecraft, escritor de Providence, Rhode Island, les diera forma en la primera mitad del siglo XX, que pudimos apreciar realmente el “horror cósmico” como una construcción literaria de vanguardia para su tiempo. A través de la elaboración de una rica cosmogonía, nos plantea varias premisas, de las cuales, aquí comentaremos solo una de las más importantes: la idea de la existencia de entidades extraterrestres y extra dimensionales que libraron una guerra espacial hace millones de años. El bando derrotado fue recluido y aprisionado por medio de tecnologías que son tan distantes para la razón humana, que parecerían arte de magia. Para estos seres no existe el “bien” o el “mal”, son tan diferentes de nosotros que la moral y la ética humana es anodina en comparación con sus proyectos, que son por supuesto, liberarse y derrotar a sus enemigos cósmicos para así, poder controlar el espacio tiempo.

La insignificancia del ser humano y todo lo que ha creado, es parte de este miedo a lo desconocido, de este terrible despertar a una realidad en donde somos un grano de arena en el universo. El horror cósmico proviene de la ominosa sorpresa, que nos declara que solo somos parte irrelevante de un gran juego galáctico, en donde seres superiores nos usan a su antojo y nos desechan como nosotros lo hacemos con los insectos.

En las palabras del maestro Lovecraft:

“A mi parecer, no hay nada más misericordioso en el mundo que la incapacidad del cerebro humano de correlacionar todos sus contenidos. Vivimos en una plácida isla de ignorancia en medio de mares negros e infinitos, pero no fue concebido que debiéramos llegar muy lejos. Hasta el momento las ciencias, cada una orientada en su propia dirección, nos han causado poco daño; pero algún día, la reconstrucción de conocimientos dispersos nos dará a conocer tan terribles panorámicas de la realidad, y lo terrorífico del lugar que ocupamos en ella, que sólo podremos enloquecer como consecuencia de tal revelación, o huir de la mortífera luz hacia la paz y seguridad de una nueva era de tinieblas.”

Dicho lo anterior, ahora podemos disfrutar de una forma más especial las obras tanto literarias, como cinematográficas, que aborden el tema del horror cósmico, como es la película del 2020, “The empty man” o “El mensajero del último día” en castellano. Dirigida por el norteamericano David Prior, y basada en la novela gráfica del mismo nombre, de Cullen Bunn y Vanesa R. del Rey. Debo mencionar que Bunn ha elaborado entre otros, trabajos sobre los “X-men”, para “Dark Horse” y ha ganado dos veces el Bram Stoker Award por sus novelas gráficas. Así que si les gusta la película, les recomiendo los trabajos de Bunn.

El film comienza con una escena que cuenta con una fotografía majestuosa. Un grupo de “americanos” se encuentran escalando el Himalaya, en donde al cruzar un vetusto puente, caerán bajo los dominios de uno de estos entes, que ya habían florecido cuando el ancestro del hombre todavía se encontraba en los árboles. Después, seguiremos a el ex detective James Lasombra, -protagonizado por el actor James Badge Dale, que recordamos como Robert Leckie, en la extraordinaria serie de HBO “The pacific” sobre la guerra contra los japoneses- mientras intenta encontrar a Amanda, hija de Nora, con quien tuvo un “affaire”, que terminó cuando su esposa e hijo murieron en un accidente automovilístico mientras él, se encontraba con su amante. James descubrirá que Amanda es parte de un culto extraño, en donde están preparando la llegada de “algo”, y se verá envuelto en un viaje bizarro de no retorno.

Me parece que la película cumple lo que promete, es entretenida e interesante. El manejo de las emociones y de las memorias del protagonista es delicado y bien logrado. La escena en donde se muestra la entidad cósmica (con una clara influencia del artista H.R. Giger) es perfecta: en una caverna atemporal, yace un antiquísimo dios olvidado, sus dedos dobles entrelazados y unos apéndices que alguna vez fueron alas, esperan a que la música oscura de su flauta de hueso, vuelva a pregonar la buena nueva, que el comienzo del fin ha llegado.

Buenas actuaciones, buena trama y excelentes planos. “The empty man” cierra con una alusión hermosa a uno de los más entrañables relatos del maestro Jorge Luis Borges: “Las ruinas circulares” en donde nuestro personaje, “Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo” (Borges: 2005, 65).


Créditos:
Ilustración: Fotograma del film.

https://www.cullenbunn.com/
https://en.wikipedia.org/wiki/H._R._Giger
Película: The empty man, de David Prior, también adaptado a comics por Cullen Bunn.
Lovecarft, Howard Phillips, El horror sobrenatural en la literatura, en diversas ediciones.
Borges, Jorge Luis, “Las ruinas circulares”, en Ficciones, Alianza Editorial, 2005, España.

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Un pensamiento en “The empty man: cine de horror cósmico

  1. Juan Ernesto tus comentarios me hicieron recordar algunas escenas de la novela de mi amado Lovecraft
    En las montañas de la locura, ahí los investigadores fueron poco a poco enloqueciendo al toparse con esos seres tan extraños como los que aparecen en la película. Seres protohumanos de origen desconocido.
    Reflexionar sobre nuestra vulnerabilidad es caer en el miedo total. Por eso, en algunos cuentos de Lovecraft cuando sus personajes se atreven a mirar atisbos del cosmos quedan horrorizados, terminando destruidos o locos. Enhorabuena.

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